Cientos de niños inmigrantes, procedentes de los países centroamericanos, fueron separados de sus padres y enviados a un albergue en Homestead, Florida, luego de ser detenidos por inmigración cuando cruzaban la frontera entre México y Estados Unidos.

De acuerdo con El Nuevo Herald, se desconoce la cantidad exacta de menores que se encuentran en cautiverio, sin embargo, se conoció que el Gobierno republicano realizó un contrato por USD 30 millones para la adquisición de 500 camas. Dicho contrato, fue enmendado para hacer la solicitud por el doble de muebles, por lo que se calcula que al menos 1.000 niños se encuentran en el lugar, del cual, la Casa Blanca no ha revelado mayores detalles.


Recientemente, varios audios de súplicas y llantos de los infantes en Homestead, fueron difundidos extraoficialmente, causando mayor molestia en contra de la política “tolerancia cero”, al cual, impide que los menores estén con sus padres, quienes son detenidos y posteriormente deportados pese a que estén en trámite de asilo.

Pro Publica compartió el audio, en el que los niños lloran desconsoladamente. “Yo no quiero que paren a mi papá, no quiero que lo deporten”, dice una niña, mientras que otra la sigue diciendo: “yo no me quiero separar de mi papi”, según lo recogido sobre el caso por AFP.