En la localidad de Chhattisgarh, en la India Cientos de personas rindieron homenaje con ritos tradicionales a un cocodrilo de más de tres metros de largo murió a los 130 años de edad.

El funeral incluyó el traslado del animal, llamado Gangaram, en un tractor decorado con flores y guirnaldas y acompañado por unas 500 personas.

A través de una autopsia realizada en presencia de los aldeanos, se determinó que murió por causas naturales y se pudo además precisar la edad del centenario animal.

El reptil fue encontrado sin vida en el estanque de la comunidad de Bawamohatra, lo que generó gran tristeza entre los habitantes y el llanto de muchos de ellos. «Gangaram nunca lastimó ni atacó a nadie, no era un cocodrilo, sino un amigo y una criatura divina para nosotros, que estuvimos adorándolo en esta aldea», dijo Basawan, uno de los vecinos, al diario local.

Veer Sing Das, otro de los residentes del área, aseguró que el cocodrilo siempre fue muy «comprensivo», pues si veía a alguien nadando cerca de él, solía irse al otro lado del estanque. Varios testimonios coinciden en las múltiples cualidades de esta especial criatura.

«Los aldeanos estaban unidos sentimentalmente con el cocodrilo. Decidimos entregarles el cuerpo y ellos lo han enterrado cerca del estanque. Quieren construir una estatua cerca del sitio para recordar a Gangaram», dijo Sinha, un funcionario del departamento forestal.