El orgasmo es la descarga repentina de la tensión sexual acumulada, durante el sexo, que resulta en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica, caracterizadas por el placer sexual. A pesar de ser una sensación natural, muchas personas se frustran cuando no logran llegar al clímax.

Este resultado puede deberse a múltiples situaciones:

  • Tener poca o nula práctica masturbatoria.
  • Dificultad para dejarse llevar y soltarse, sobre todo ante la pareja.
  • Exceso de atención hacia el placer de la pareja y menos al propio.

Para lograrlo hay que entender que existen dos tipos de orgasmo; el que se produce por la estimulación del clítoris y el vaginal, y el que se consigue por penetración. Este último es más general y produce sensaciones en todo el cuerpo, por eso suele ser más placentero.

Los sexólogos recomiendan los siguientes ejercicios para alcanzar el orgasmo:

    1. Concentrarse: La mente debe estar relajada y debe enfocarse en los estímulos que la llenan de placer. Si son las caricias, o las palabras o los juegos debe prestarte especial atención a eso que está sucediendo. Los pensamientos negativos o los problemas del día a día deben omitirse por completo.
    2. Imaginar: La mente es uno de los protagonistas en la consecución del orgasmo. Pensar en una escena puntual que sea excitante funciona muy bien.
    3. Buscar estímulos específicos: La mujer debe conocer cuáles son esos puntos de su cuerpo que la excitan. El clítoris es el órgano del orgasmo por excelencia. Vale la pena analizarlo y activarlo primero de manera individual, a solas, y luego se le puede indicar a la pareja.
  1. Persistir: Es necesario mantener por un buen tiempo la caricia o el movimiento que le excita. No se quede a mitad de camino, si siente que ese estímulo es efectivo. Muchas desisten por pereza, porque quieren terminar rápido o porque piensan que no lo van a lograr ¡Un poco de esfuerzo los hará felices a ambos!
  2. Expresarse: Muchas mujeres que se dejan llevar por las sensaciones y expresan lo que sienten con palabras, gestos, gemidos o gritos, llegan con más facilidad al orgasmo.
    Estos ejercicios no solo sirven para estimular los órganos sexuales, y obtener orgasmos más intensos, también los puede realizar durante la penetración para darle mayor placer a la pareja.