Graves intoxicaciones, problemas digestivos, aparición del brote salmonelosis y otras enfermedades que afectan a niños, adultos y jóvenes son algunas de las consecuencias que produce la mala manipulación y conservación de alimentos como frutas, carnes, verduras y salsas.

Es fundamental tener en cuenta que todos los alimentos tienen un tiempo de vida útil. Desde que se recolectan hasta que llegan a la mesa, deben permanecer bajo ciertas condiciones para que no se deterioren e inicien un estado de descomposición.

“La conservación y manipulación de alimentos se divide en cuatro etapas importantes: la compra en los supermercados, la refrigeración en el hogar, la cocción y las sobras que se desean almacenar. Cada momento tiene una forma de manipulación distinta y al no conservarlos de una manera adecuada puede generar graves complicaciones en la salud de las personas”, aseguró Yeny Cuéllar Fernández, coordinadora de nutrición de la Clínica Universitaria Colombia de Colsanitas.

No obstante, la principal causa de la descomposición está relacionada con el contacto con diferentes tipos de microorganismos (bacterias, levaduras y mohos). Por esta razón, es necesario tener precaución.

Por esta razón, para conocer acerca de manipulación y conservación adecuada de alimentos en sus distintas etapas,  siga las siguientes recomendaciones:

  1. Haga sus compras en sitios seguros, en donde haya agua potable. El lugar debe estar limpio, alejado de las basuras y bien organizado. Revise que las personas que manipulan, organizan o venden alimentos cumplan con las normas vigentes para esta actividad.
  1. Organice un adecuado recorrido para hacer sus compras. Deje para el final la adquisición de aquellos alimentos que requieran refrigeración, como carnes, embutidos y lácteos. Procure trasladarlos pronto a casa para no romper la cadena de frío. Los cambios bruscos de temperatura pueden generar graves consecuencias de descomposición.
  1. Hacer una división en el congelador. Guarde la carne, el pollo y el pescado separados de otros alimentos.  A pesar de que estos tienen un olor característico nunca deben oler mal, esto únicamente ocurre cuando empiezan a descomponerse.
  1. Para tener un proceso de descongelación no riesgoso. Haga uso del refrigerador, el chorro de agua, el horno microondas o el calor de la estufa. Nunca deje el alimento a temperatura ambiente. Cuando lo descongele, no lo vuelva a congelar. Lo mejor es cocinarlo y consumirlo cuanto antes.
  1. Para conservar los alimentos después de la cocción. Utilice bolsas que se puedan sellar o recipientes de plástico con tapa. Las frutas y verduras se pueden guardar en bolsas perforadas para permitir el intercambio de aire y guarde los alimentos crudos y cocinados por separado. Así evita la contaminación cruzada. En la nevera debe haber un espacio para que organice los lácteos, las carnes, las frutas, las verduras, las preparaciones cocinadas.
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