Cleopatra VII, sencillamente conocida como “Cleopatra”, nace en el 69 a.C. y a la edad de 18 años hereda el trono de sus padres, el faraón Ptolomeo XII y Cleopatra V. Egipto es una tierra rica, florida pero con problemas internos y externos.

Egipto cede la isla de Chipre a Roma y la hermana mayor de Cleopatra, Berenice IV, acusa a su padre de ineptitud política y en el 58 a.C. logra expulsarlo del trono. Ptolomeo XII pide ayuda en Roma, que ojea con interés el potencial agrícola del Nilo y las riquezas egipcias, y en el 55 a.C. vuelve al poder que mantiene hasta su muerte en el 51 a.C. cuando Cleopatra se instala como reina compartiendo el trono con su hermano menor Ptolomeo XIII, que además es su esposo, hecho frecuente en los matrimonios reales ptolemaicos.

Ptolomeo XII y Cleopatra V también eran hermanos y su larga dinastía en realidad era de origen macedónico-helénico: luego de la conquista de Egipto por Alejandro Magno, inicia con la era Macedónica en el 332 a.C. y continúa con la era Ptolemaica en el 305 a.C. cuando la hereda Ptolomeo I, uno de los principales generales de Alejandro Magno y amigo de infancia del heroico conquistador.

En total la dinastía Macedónica-Ptolemaica duró poco más de tres siglos. La era Ptolemaica, en particular, fue una era particularmente fértil desde el punto de vista cultural y los conocimientos helénicos hicieron de Alejandría de Egipto uno de los centros culturales más importantes de la antiguedad. Por su afamada biblioteca y centros de saber pasaron personajes históricos como Arquimedes, Euclides, Hiparco de Nicea, Aristarco de Samos, Erastótenes, Herón, Galeno, etc. Junto con estas eminencias, en una ciudad de aprox. 325.000 habitantes, estudiaban cerca de 14.000 estudiantes.

isla de Pharos
Alejandría con su famoso faro en la isla de Pharos, una de las siete maravillas del mundo antiguo:
en su cima, de día, laminas de metal reflejaban la luz del sol; de noche, una gran hoguera guiaba la navegación marítima

Cleopatra, cuyo nombre significa “gloria de su padre”, no era una deslumbrante belleza femenina tal como la encarna Liz Taylor en la épica película de 1963. Lucía ojos grandes, pelo largo, negro, y era mujer de hábitos fastuosos y extravagantes.

Como buena griega practicaba el culto del cuerpo y tenía una corte de 20 mujeres que le rodeaban para satisfacer sus caprichos estéticos. Usaba lodos y sales del Mar Muerto para la circulacíon sanguínea, diversos aceites y ungüentos para la piel y el cabello, y polvos de maquillaje naturales.

Para mantener su piel suave se le atribuye un baño diario en leche de burra, pero sobre todo amaba perfumes impactantes que reflejaban su fuerte personalidad.

Los egipcios eran excelentes productores de perfumes que preparaban con varios métodos. Preciosas joyas del periódo Ptolemaico.

Sin embargo, la reina egipcia disponía de una personalidad carismática y seducía por su voz melodiosa y su conversación culta e inteligente. El historiador griego Plutarco refiere que era políglota: de lengua madre griega, Cleopatra también hablaba latín, etíope, hebreo, árabe, sirio, medo, persa y a diferencia de su padre se había preocupado por aprender egipcio.

Lógicamente, desde niña estaba imbebida de cultura helénica y tenía conocimientos de astronomía, geometría, medicina, matemática, música y literatura. Durante el reinado de Cleopatra en la Biblioteca de Alejandría se llegó a albergar alrededor de un millón de manuscritos de tratados sobre ciencias, arte y religiones.

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Biblioteca de Alejandría

Por otro lado, el aculturado ambiente Ptolemaico estaba salpicado de aberraciones de vario tipo: el incesto era una practica aceptada, además, en caso de disputa dinástica era común recurrir a fratricidios y delitos similares. Cleopatra supo manejarse con inusual capacidad frente a las numerosas intrigas de palacio, inducidas también por los consejeros de sus hermanos, al igual que supo sedar las rebeliones de sus súbditos y enfrentarse al creciente poderío del Imperio Romano que ojeaba con particular interés la importante producción de grano y el oro del reino Ptolemaico.

Desde el 51 a.C hasta el 47 a.C. Cleopatra tuvo cuatro años especialmente difíciles en los cuales fue desafiada por su hermano-esposo, que finalmente murió ahogado en el Nilo. Astutamente, con solo 21 años, armó una historia de amor con Julio César, de 30 años mayor; fue una estrategia que le permitió consolidarse en el poder más siempre al lado de otro hermano menor, el faraón Ptolomeo XIV. Ese mismo año dio a luz a Cesarión, hijo ilegítimo de Julio César; luego, por dos años, se trasladó a Roma hasta marzo del 44 a.C. cuando Julio César fue asesinado en el Senado.

De vuelta en Egipto, Cleopatra hizo envenenar a su hermano-esposo Ptolomeo XIV y nombró corregente a su hijo Cesarión con el nombre de Ptolomeo XV. Egipto ya no era la tierra rica de la década anterior. Los canales del Nilo habían sido descuidados, las inundaciones periódicas eran irregulares y las cosechas eran pobres. La población rural abandonó los campos, hubo hambruna y peste junto con inflación y corrupción. Arsinoe, la hermana menor de Cleopatra, estaba desterrada en Éfeso y seguía disputándole el trono.

En su visión lúcida y estratégica, Cleopatra precisaba apoyo externo y de nuevo buscó apoyo en Roma. Para salvar la autonomía y la economía de su reino opta por el triunviro que se ocupa del Imperio Romano de Oriente, es decir, el general Marco Antonio. Mientras Cayo Octavio cuida de Roma y de Occidente, y Lépido está marginado en Africa occidental, Marco Antonio viaja por Grecia, Turquía, Fenicia y Oriente Medio.

La pareja se dió cita en Tarso (Turquía), capital de Cilicia, en el 41 a.C. donde la reina egipcia navegó, remontando el rio Cidno, “en una chalana con popa de oro y velas de púrpura tendidas al viento, impelida de remos de plata que se movían al compás de la música de flautas, caramillos y láudes. Iba Cleopatra bajo dosel espolvoreado de oro,” relata Plutarco “adornada como se pinta a Afrodita”. El pueblo quedó deslumbrado por la escena, decía que Afrodita-Isis venía al encuentro con Dionisio-Osiris por el bien y la prosperidad de Asia. Cleopatra y Marco Antonio, divinizados por el pueblo, cayeron seducidos, el uno del otro.

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Cleopatra como la diosa Isis, relieve y Busto de Cleopatra VII. Altes Museum, Berlín.

Se decía que Cleopatra podía conquistar cualquier hombre, por eso también fue llamada “la Reina de los Reyes”

Los fastos de Tarso también fueron propicios para que Cleopatra instigara a Marco Antonio en liberarle de su hermana Arsinoe la cual, desde su refugio en Éfeso, seguía siendo una ameza para el control del trono egipcio, y así aconteció. Sin embargo, en el 40 a.C. Marco Antonio regresa a Roma para casarse con Octavia, hermana de Cayo Octavio, su gran amigo y con el cual comparte el poder político después de la muerte de Julio César.

Tras la marcha de Marco Antonio a Roma, Cleopatra da a luz a los gemelos Alejandro Helios (Sol) y Cleopatra Selene (Luna). En el 37 a.C. Marco Antonio regresa a Egipto por una campaña militar y, sin repudiar a Octavia, contrae matrimonio con Cleopatra a la cual le cede Creta, Chipre y Fenicia. La pareja tiene un tercer hijo, Ptolomeo Filadelfo, y nombran a sus vástagos herederos de otros territorios orientales como Armenia, Fenicia, Siria y Cilicia.

El Mediterráneo Oriental practicamente cae en manos del reino Ptolemaico y a finales del 34 a.C. Cleopatra es proclamada reina de Egipto, Chipre, Libia y del sur de Siria. A Cesarión se le nombra corregente de dichos territorios, subordinado a su madre; también es llamado “Rey de Reyes” a la vez que proclamado hijo y heredero legítimo de Julio César, pese a que César no lo había formalmente reconocido. Esta declaración causa la definitiva ruptura de la amistad entre Marco Antonio y Cayo Octavio, a quien le inquietaba el hecho de que Cesarión pudiese disputarle el poder en Roma dado que previamente Julio César le había designado como su sucesor. De aquí en adelante Cayo Octavio empleará todo tipo de propaganda ante el pueblo y el Senado Romano para presentar a Marco Antonio como un títere en las manos de Cleopatra y en detrimento de los intereses de Roma.

marco antonio cleopatra
Posesiones territoriales de Marco Antonio, Cleopatra y sus hijos

En el 33 a.C. Marco Antonio repudia a Octavia y es obvio que su pretensión, que comparte con Cleopatra, es de trasladar la capital del imperio de Roma a Alejandría. Marco Antonio es destituído como triunviro romano y en el 32 a.C. Roma declara guerra a Egipto.

El ejercito de Marco Antonio, tanto terrestre como marítimo, es más numeroso que el de Cayo Octavio pero menos disciplinado y entrenado. La batalla decisiva ocurre en Actium (Grecia), en septiembre del 31 a.C. Los veloces veleros romanos consiguen colocarse delante de la flotilla egipcia que, presa del pánico, opta por huir. Marco Antonio también abandona a sus hombres que finalmente pierden la batalla.

A finales de julio del 30 a.C. Cayo Octavio entra en Alejandría y el 1º de agosto Marco Antonio se suicida dejándose caer sobre su “gladio”, la típica espada corta romana. Cayo Octavio tiene planes de tomar prisionera a Cleopatra y de exhibirla en Roma durante la tradicional cerimonia de triunfo; sin embargo, antes de caer públicamente humillada, en compañia de dos de sus fieles criadas, el 12 de agosto la Reina de Egipto prefiere concluir su ventenio de poder tomando una poción de veneno o dejándose morder por un mortífero áspid. Así terminaba el reino de Cleopatra y la dinastía Ptolemaica; Egipto se convertía en una provincia romana.

Antes de suicidarse, Cleopatra expresó a Cayo Octavio su deseo de ser sepultada junto a Marco Antonio, deseo que Cayo Octavio le concedió aunque este sepulcro nunca ha sido ubicado.

Suertes diversas tuvieron los cuatro hijos de Cleopatra: Cesarión, hijo de Julio César, fue asesinado por orden de Cayo Octavio; los tres hijos de Marco Antonio fueron llevados a Roma donde Cayo Octavio los hizo desfilar públicamente con pesadas cadenas de oro y luego los dio a su hermana Octavia, la esposa repudiada de Marco Antonio, para que cuidara de ellos. Cleopatra Selene se casó con el Rey de Mauritania, en el oeste africano, con quién tuvo un hijo que llamaron Ptolomeo; él heredó el reino de su padre en el 23 a.C. pero Calígula lo mandó a matar diecisiete años más tarde. De Alejandro Helios y Ptolomeo Filadelfo no resultan datos certeros, puede ser que murieran asesinados o de alguna enfermedad o que se fueran a vivir con su hermana en África.

Por: Nereyda Guerrero De Manderioli
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