Casi que desapercibida por los medios de comunicación, algunos de los cuales dejaron solo menciones históricas, pasó la revelación del Banco Mundial sobre que Colombia es el cuarto país más desigual del mundo, con un indicador Gini de 0,53, igual al registrado por el tercero, que es Honduras. El más desigual es Sudáfrica con 0,63; el segundo es Haití con 0,60. El quinto más desigual es Brasil con 0,52; siguen Panamá (0,51), Chile (0,50), Ruanda (0,50), Costa Rica (0,49) y México cierra los diez con 0,49. El índice de Gini cuanto más se acerca a uno es más desigual. De estos diez países más desiguales del mundo, ocho países son de América Latina; no en balde Haití, Honduras, Colombia, Panamá, Chile, Costa Rica y México giran alrededor de la égida de Estados Unidos, quien les impone todas las condiciones del Fondo Monetario Internacional. La región sigue siendo considerada como “su patio trasero”. Es oportuno resaltar que Venezuela no figura entre los primeros más desiguales.

Simultáneamente, el Banco Mundial reveló el listado de los países más ricos, según el ingreso por habitante, ocupando el primer lugar Qatar con 118.207 dólares por persona. Sigue Macao con 97.751, Luxemburgo con 94.920, Singapur con 81.443 y quinto es Brunei con 71.788 dólares por persona. En sexto lugar está Kuwait con 68.861, sigue Emiratos Árabes Unidos (68.861), Noruega (64.139), Irlanda (63.601) y Suiza (57.427). Colombia obtuvo el primer trimestre de este año un PIB per cápita de 1.646 dólares, que podría llegar a quedar para todo este año en 6.586 dólares, ubicándose alrededor del puesto 50, equiparable a los años 2010 y 2016 y muy inferior a 2011 (7.285), 2012 (7.931), 2013 (8.068) y 2014 (7.938), y levemente por encima al de 2017, que fue de 6.502 dólares.

El deshonroso cuarto puesto –empatado con el tercero– que ocupa Colombia como uno de los países más desiguales del mundo y el bajo ingreso per cápita son la consecuencia de la atadura de nuestro país a la banca multilateral y muy especialmente a las imposiciones del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, quienes someten nuestro desarrollo a las necesidades de ganancias de las multinacionales y a los intereses de Estados Unidos.

Según ‘La riqueza cambiante de las naciones 2018’, del Banco Mundial, la riqueza de Colombia equivale a 6,17 billones de dólares y representa el 0,53% de la que existe a nivel global, que suma 1.143 billones de dólares. Significa que a cada uno de los 50 millones de habitantes le correspondería 129.289 dólares ($367,6 millones) si se pudieran repartir. Pero esto no va suceder ya que en el país el 10% de los más ricos ganan cuatro veces más que el 40% de los más pobres; esto hace que cada vez aumente la brecha de desigualdad, manteniendo a un ejército de trabajadores en la informalidad y el desempleo. No es gratuito que el presidente electo Iván Duque haya designado como ministro de Hacienda a Alberto Carrasquilla, quien en el gobierno de Uribe les quitó a los pensionados la prima de junio –mesada 14– mientras le decretaba dos salarios en junio y otros dos en diciembre, como primas, a los altos funcionarios. ¡Vencer la desigualdad es cuestión de soberanía, autonomía e independencia!

Por: José Arlex Arias Arias
Comunicador Social – Periodista
José Arlex Arias Arias