Tras el revuelo que causó la recomendación electoral a los italianos del comisario alemán Günther Oettinger, la Comisión Europea dejó claro hoy que no va a inmiscuirse en la política de Roma.

“El destino de los italianos está en manos de los italianos”, aseguró un portavoz del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. El funcionario destacó además que Juncker no ha mantenido contacto directo en los últimos días con el presidente de Italia, Sergio Mattarella.

Oettinger causó indignación el martes y tuvo que disculparse tras destacar en una entrevista la evolución negativa de la economía italiana y las turbulencias en los mercados y manifestar su esperanza de que ello fuese relevante durante la campaña electoral, de forma que fuera interpretado como una señal y no se diera una responsabilidad de Gobierno a los populistas, ya fueran de izquierda o de derecha.

Tanto desde el partido ultraderechista La Liga, como del antisistema Movimiento Cinco Estrellas se acusó a Oettinger de estar lanzando una amenaza, de haber ofendido Italia y de tratar el país como “una colonia de verano”.

Juncker se distanció de Oettinger y destacó la importancia del país como uno de los fundadores de la Unión Europea. Su portavoz reiteró hoy que el proceso político en el país está en manos del presidente Mattarella. “Tenemos confianza plena que todo tendrá un buen final”, añadió el portavoz.