El éxito de las compañías tiene un componente fundamental y son los líderes capaces de sacar el máximo potencial de sus equipos. Quienes ocupan un cargo gerencial o decisivo han llegado allí por méritos y por tener una carrera destacable, sin embargo, estos talentos, por un lado, son muy codiciados y, por el otro, difícil de reemplazar. Según el estudio El resurgimiento de la escasez de talento, desarrollado por ManpowerGroup, las tres principales razones por las cuales es difícil encontrar el talento para cubrir ciertas posiciones son: 34% carece de competencias o habilidades duras, 32% carece de aspirantes disponibles y 24% carece de experiencia.

Entonces, ¿qué es más fácil: Atraer, retener o gestionar el talento? Experis, el líder mundial en soluciones de talento profesional que se encarga de conectar a las empresas con talento altamente calificado en IT, finanzas e ingenierías de ManpowerGroup, asegura que las tres opciones son viables, solo hay que escoger la más conveniente.

En palabras de Ximena Cárdenas Arango, Managing Director de Experis, la persona que esté dispuesta a asumir un cargo gerencial es alguien con experiencia y trayectoria. “Por esta razón, uno de los aspectos más importantes con los que se puede atraer un talento especializado es haber consolidado una buena reputación de la empresa; mostrar una cultura organizacional sólida y con valores positivos que los diferencie de la competencia; y demostrar que la comunicación y la relación con los socios, consejo de administración o junta directiva es clara y está alineada con la estrategia que desean ejecutar”. A lo anterior se suma la independencia en la toma de decisiones, pues el porcentaje de libertad que se le ofrezca al candidato puede ser determinante al momento de aceptar o no el empleo.

Ahora bien, cuando se habla de retener el talento gerencial se requiere de un poco más de empeño por parte de la organización. “Los cargos directivos de alta gerencia deberían quedarse en el mismo puesto no menos de tres años o más. Después, claro, es muy importante planear un desarrollo para que las personas puedan crecer horizontalmente asumiendo más funciones y responsabilidades o verticalmente aceptando un cargo superior”, agrega Cárdenas.

Otra de las tácticas de retención consiste en retar al empleado, desarrollar sus habilidades y exponerlo internacionalmente para que pueda escalar en la pirámide jerárquica y se presente menor rotación de empleados. Para Cárdenas, “hay muchas compañías que pagan posgrados y cursos para que sus directivos pueden seguir aprendiendo y puedan cubrir puestos más altos en un futuro. También se plantea tener experiencia en el extranjero asumiendo posiciones de liderazgo, con el fin de que en un futuro dirijan completamente las operaciones de otros países”.

Ya en términos de gestionar el talento que hace parte de la organización, es importante formar y fortalecer entre los empleados los perfiles de alta gerencia a través de la generación de políticas de desarrollo y planes de carrera. De igual forma, la empresa debe estar en la capacidad ser constructoras de talento y es en este punto donde los mapeos internos en la organización cobran valor para poder identificar empleados con aptitudes de liderazgo y alto potencial.

“Todo lo que hemos dicho aquí tiene que ver con las buenas prácticas. En línea con nuestra filosofía de learnability, es muy importante que las empresas ofrezcan constantemente instrumentos y capacitaciones para permitir el crecimiento de sus directivos ofreciendo tiempos y espacios continuos de aprendizaje. Asimismo, en Experis podemos ayudar las empresas a buscar el talento especializado, ejecutivo y de alta gerencia que no se encuentra fácilmente en el mercado, realizando un proceso de selección estructurado con pruebas alineadas al seniority del perfil y con entrevistas presenciales”, concluye Cárdenas.

Hay otras prácticas modernas que han adoptado los candidatos en los últimos tiempos y que no se deben dejar de lado, como la flexibilidad laboral, los trabajos temporales, el outsourcing y la prestación de servicios. En definitiva, para atraer, retener o gestionar candidatos, es necesario contar con garantías importantes, diferenciadoras y que seduzcan, así, la consecución de los mejores talentos no será una labor desgastante y tediosa.