Juan Manuel Santos, manifestó este martes que el alto el fuego con las FARC, en vigor desde el pasado 29 de agosto, se mantendrá hasta el 31 de octubre a la espera de los consensos que se puedan alcanzar en el país tras el triunfo del no en el plebiscito sobre el acuerdo de paz. “Se decretó el cese el fuego bilateral y definitivo con las FARC hasta el 31 de octubre”, dijo el presidente esta noche en una declaración.

Las partes habían acordado un alto el fuego bilateral y definitivo, pero con la nueva situación creada con el plebiscito, que deja en el aire el acuerdo, el Gobierno se vio en la obligación de prorrogarlo mediante una medida especial. “Espero que podamos avanzar en los acuerdos y los diálogos para que podamos concretar los arreglos y los acuerdos que nos permitan poner en marcha la solución a este conflicto”, afirmó el gobernante.

Fuentes de la Presidencia explicaron a Efe que con el anuncio de Santos se extiende la vigencia de una resolución emitida por el Ministerio de Defensa que ponía en marcha el alto el fuego y que caducó el pasado 2 de octubre, día del plebiscito. Las fuentes agregaron que el decreto de alto el fuego bilateral y definitivo se mantiene, pero con el anuncio se prorroga la implementación de la medida por parte de la fuerza pública.

En un comunicado, el Ministerio de Defensa puntualizó que para dar cumplimiento al decreto de alto el fuego, ese despacho expidió “la Directiva No. 17 de 2016” que contenía los “lineamientos para la implementación y ejecución del Cese al Fuego y de Hostilidades Bilateral y Definitivo (CFHBD) entre el Gobierno Nacional y las FARC hasta el día del plebiscito, es decir el 2 de octubre pasado”.

Pero ante los resultados del plebiscito “y para efectos operacionales y de seguridad jurídica”, el Ministerio expidió una nueva directiva “con aplicación inicial hasta el 31 del presente mes” y posibilidad de ser prorrogada según la necesidad de preservar el cese el fuego “así como la seguridad de la ciudadanía, de los miembros de las FARC-EP” y de Fuerza Pública.

El jefe máximo de las FARC, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, reaccionó al anuncio del presidente Santos de preguntando si eso significa que “de ahí para adelante continúa la guerra”, en referencia al 31 de octubre. “¿De ahí para adelante continúa la guerra?”, escribió en su cuenta oficial de la red social Twitter Timochenko, quien permanece en La Habana con el equipo negociador de las FARC que participó durante los últimos cuatro años en los diálogos de paz mantenidos en esa ciudad con el Gobierno colombiano.

El número tres de las FARC, Félix Antonio Muñoz, alias “Pastor Alape”, pidió este martes a los integrantes de esa guerrilla que empiecen a movilizarse hacia “posiciones seguras para evitar provocaciones” en medio del limbo en el que quedó el acuerdo de paz tras imponerse el “no” en el plebiscito del domingo. “Todas nuestras unidades deben empezar a moverse a posiciones seguras para evitar provocaciones”, escribió “Alape” en su cuenta de Twitter.

”Alape” aclaró en otro mensaje que la movilización de sus unidades “a sitios seguros es para evitar provocaciones de quienes se oponen al acuerdo de paz”, y subrayó con una etiqueta que “la paz no se detiene”.

El acuerdo de paz, en el limbo

El Gobierno colombiano y las FARC llegaron a una acuerdo después de casi cuatro años de negociaciones en Cuba, que ha quedado en el limbo con la victoria del “no” el pasado domingo.

Después de conocer el resultado de esa consulta, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aseguraron que mantendrían el cese al fuego “bilateral y definitivo” y que la palabra se mantendría como su única arma de lucha por la paz, una postura que desde el domingo han reiterado en varias ocasiones. En otra declaración en vídeo difundida el lunes por las redes sociales, el líder de las FARC sostuvo que el plebiscito “no tiene efecto jurídico alguno”.

Las partes habían acordado un alto el fuego bilateral y definitivo, pero con la nueva situación creada con el plebiscito, que deja en el aire el acuerdo, el Gobierno se vio en la obligación de prorrogarlo mediante una medida especial.

El jefe de la delegación negociadora del Gobierno de Colombia, Humberto de la Calle, y el negociador plenipotenciario Sergio Jaramillo están en La Habana desde el lunes siguiendo las ordenes del presidente Santos, quien pidió que las FARC sean informadas de los próximos pasos que dará el Ejecutivo de cara a abrir un diálogo nacional. Hasta el momento las partes no han difundido ninguna información sobre sus nuevas conversaciones en la capital cubana.

Reunión de Santos con Uribe y Pastrana

Santos, quien desde que se conoció la negativa de los colombianos en el plebiscito se dijo dispuesto a emprender un diálogo nacional, celebró que este miércoles se reunirá con los expresidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, dos de los más férreos contradictores de las negociaciones con las FARC. “Se trata nuevamente de buscar los comunes denominadores, cuáles son sus preocupaciones, cuáles son sus observaciones para ver si podemos introducir a través del diálogo las observaciones en ese gran acuerdo nacional que nos permita continuar en la búsqueda de la paz”, agregó.

“Es cierto ‘el país atraviesa una zona gris riesgosa, un limbo peligroso’”, señaló Iván Márquez, uno de los negociadores de las FARC, que citó parte de una declaración formulada por Santos después de reunirse con el Consejo Gremial y líderes religiosos. Pero consideró que Colombia “estará peor” si se pone “la paz en manos de Uribe y de Pastrana”. Según el jefe negociador de las FARC, “si Uribe se bajó del bus de la Constituyente, chao, que le vaya bien”, y defendió que la Asamblea “es el camino para adecuar las instituciones a los retos de la paz”.