La demanda de ingredientes naturales se expande en todo el mundo. De hecho, se hace cada vez más fuerte por la marcada preferencia de los consumidores actuales hacia productos que sean amigables con el medio ambiente. Las marcas entienden esta necesidad, por esto han incrementado la proporción de ingredientes naturales de origen renovable en sus fórmulas. Según estimaciones de la multinacional alemana BASF, solo el mercado global de productos veganos para el cuidado personal creció un 150% en tres años, entre el 2015 y el 2018.

A pesar de que son los productos naturales, orgánicos y veganos los que están creciendo en el mercado cosmético, en ocasiones no es claro cuáles son sus diferencias. “Las fórmulas de estos productos, la naturalidad de sus ingredientes y el origen de sus materias primas marcan la diferencia para los consumidores. Significa desarrollar para ellos una alternativa de alta calidad con todos los beneficios que este tipo de productos ofrece”, explica Fabio Cahen, gerente senior del negocio de Cuidado Personal y del Hogar de BASF Colombia, Ecuador y Venezuela.

Según un estudio de Euromonitor, el boom de las redes sociales, la difusión «voz a voz», los cambios en el estilo de vida y el aumento del número de personas que sufren alergias, han impulsado el mayor uso de componentes naturales y orgánicos. “Los consumidores que buscan este tipo de productos tienen alto interés en el origen de sus ingredientes y el impacto positivo que su producción tiene en los recursos naturales”, afirma Cahen. Agrega que “las nuevas tecnologías que desarrollan compañías innovadoras como BASF buscan ofrecer productos, soluciones y conceptos sostenibles, sin dejar atrás su alto desempeño, para cumplir con las exigencias específicas y personalizadas de los consumidores”.

En su origen está la diferencia.

  • Los cosméticos naturales contienen materias primas naturales en su formulación y no contienen materias primas que de acuerdo a entidades oficiales tienen restringido su uso, tales como: colorantes sintéticos, fragancias sintéticas, siliconas, derivados de propileno, entre otras. “Por ejemplo personas con pieles más sensibles y delicadas buscan este tipo de productos que cuentan con fórmulas naturales y eficientes”, dice Cahen.
  • Los productos orgánicos para el cuidado de la piel o el cabello contienen un 95% de materias primas orgánicas en relación a la cantidad total de materias primas naturales utilizadas en la formulación. La cosmética orgánica procede de materias primas que pasaron por un proceso que incluye métodos respetuosos con la naturaleza y el medio ambiente. BASF, por ejemplo, trabaja con una fitoqueratina de bajo peso molecular que se deriva de la soya y el arroz.
  • Los cosméticos y productos veganos no contienen ingredientes de origen animal ni son probados en animales. Suelen pertenecer a marcas “con propósito” que no utilizan derivados de animales, como la leche, la cera de abeja, el colágeno o la gelatina. “BASF cuenta con productos veganos para atender este tipo de consumidor, por ejemplo, tiene proteínas veganas que penetran la fibra capilar y restauran el cabello desde adentro, para otorgar una apariencia más joven”, explica Cahen.

Las soluciones naturales y sostenibles son, sin duda, valoradas por una gran parte de consumidores de la industria del cuidado de la piel y el cabello. La buena noticia es que hay mayor conciencia en la industria sobre esta dinámica. Compañías líderes de la industria del cuidado personal, como BASF, trabajan con materias primas, como surfactantes, emolientes, aditivos e ingredientes activos, que provienen de recursos renovables, biodegradables y ecológicos, que además evitan un alto impacto en el medio ambiente. Así, apuntan a satisfacer las necesidades del mercado y a la creación de soluciones innovadoras para una industria realmente sostenible.