Con el Coronavirus ya instalado como un tema más de agenda política, económica y social debido a las nuevas olas que se están dando tanto en la región como en el resto del mundo, muchas proyecciones económicas y financieras debieron rehacerse. Con el 2021 acercándose a su mitad, conviene preguntarse qué es lo que se debe esperar en el futuro próximo.

En el siguiente artículo, todo lo que debes saber al respecto

Ya no resulta ninguna novedad destacar la incertidumbre que se maneja a nivel mundial en torno a la pandemia. Si bien los planes de vacunación avanzan, lo hacen a un paso mucho más lento de lo esperado, sobre todo en los países con economías emergentes. Ante este panorama, la volatilidad de los precios e índices es mucho mayor al que podría esperar en tiempos de relativa normalidad. Sin ir más lejos, los pronósticos sobre el crecimiento de Colombia oscilan aproximadamente entre 1 punto porcentual, sin tener en cuenta lo que ocurra en la segunda mitad de año.

De esta manera, nos encontramos ante una economía que puede crecer entre un 5% o un 6%, siendo los próximos meses claves para poder evaluar la evolución de la pandemia y la respuesta del Gobierno ante las necesidades tanto de ese orden como las financieras. Además, conviene tener en cuenta que la digitalización de los mercados se ha acrecentado de gran manera desde la llegada del Covid-19, en donde factores como si un gran grupo inversor decide comprar Bitcoin pueden inclinar la balanza de un lado para el otro en cuestiones de segundos. Así, todo análisis se realiza sobre una delgada cuerda floja.

Si se sigue lo proyectado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el número es de 5,1%, un poco mayor a los últimos pronósticos, pero menos a lo que se estimaba a fines del 2020. Si bien desde el Gobierno colombiano se muestra un tanto más optimistas, las cifras no cambian de manera rotuna. Desde las fuentes oficiales saben que gran parte del futuro está en juego en base a la distribución de las vacunas y cómo avancen los planes para vacunar a la población colombiana, misma disyuntiva en la que se encuentran la gran mayoría de los países de la región. Las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, sobre la liberación de patentes no hacen más que desnudar la importancia central de este tema en el futuro global.

Si se mira a largo plazo, de cara al 2022 los pronósticos para la economía local y también a nivel mundial ya no son optimistas. En el caso de Colombia, se encuentra un magro 3,6% de proyección. Esto se debe a dos motivos: las bases de crecimiento dejadas en el 2020 fueron muy bajas, por lo que es normal que el porcentaje sea mayor en 2021. Por otro lado, aún así lo ocurrido en el 2021 no fue tan bueno como se esperaba, por lo que el crecimiento sostenido se demorará en llegar.