La educación es quizá uno de los indicadores más importantes al determinar el nivel de desarrollo de una nación. Uno de los métodos que existen actualmente para medir el nivel de la calidad educativa de los países son los resultados de pruebas internacionales como los PISA.

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés), tiene por objeto evaluar hasta qué punto los alumnos cercanos al final de la educación obligatoria han adquirido algunos de los conocimientos y habilidades necesarios para la participación plena en la sociedad del saber. PISA saca a relucir aquellos países que han alcanzado un buen rendimiento y al mismo tiempo, un reparto equitativo de oportunidades de aprendizaje. Entre los mejores modelos educativos se destacan países como Canadá, Corea del Sur o Japón ya que brindan educación de calidad, asequible, tecnológica, social y bilingüe a sus estudiantes.

Según el último ranking PISA, Colombia se encuentra en la posición número 58 de un total de 70 países. A pesar de que el país ha mostrado mejoras en los últimos años, lo cierto es que se sitúa muy por debajo del promedio en las tres áreas evaluadas: Matemáticas, Ciencias y Lectura.

De acuerdo a un estudio realizado por Maple Bear una importante institución educativa; el número de colegios bilingües en Colombia ha crecido tan solo un 3 % en los últimos 4 años, y estos colegios ya están llegando a su límite de capacidad de alumnos situándose actualmente entre el 80 y 85 porciento.

En el mundo globalizado de hoy, la educación de calidad es un prerrequisito fundamental por lo que existe una creciente demanda por adquirirla. De acuerdo con Mateo Cuadras, Director de Expansión de Maple Bear para Latinoamérica “En Colombia existe una gran oportunidad por ofrecer educación bilingüe de calidad pues en la actualidad el número de escuelas que brindan este servicio aún son pocas lo que significa que hay espacio para nuevos jugadores que capten la demanda que las escuelas actuales no pueden cubrir y esta situación es a nivel nacional”.

Estos son algunos de los modelos educativos mundiales más exitosos:

  • Canadá
    Es considerado como uno de los mejores modelos educativos del mundo. En 2015, PISA lo clasificó como el país de habla inglesa con mejor desempeño y destacó que se encuentra entre los 10 mejores países de todo el mundo, situándose por delante en los sistemas de Estados Unidos y el Reino Unido. Los estudiantes deben asistir al colegio desde los 5 hasta aproximadamente los 18 años. Los padres tienen la posibilidad de elegir un colegio que dicte sus clases bien sea en francés o en inglés, gracias a que Canadá es considerado uno de los países líderes en educación bilingüe.
  • Corea del Sur
    El modelo educativo de Corea del Sur es estricto y riguroso. Los alumnos estudian durante todo el año, en ocasiones acuden siete veces en la semana a la escuela. Bajo esta cultura, el éxito no es una cuestión de talento, sino de trabajo duro, el cual desemboca en excelentes resultados en las pruebas internacionales, especialmente en los módulos de pensamiento crítico y análisis.
  • Finlandia
    Al igual que Corea del Sur, Finlandia se caracteriza por ser exigente, con la diferencia que es más flexible. Los estudiantes solo pasan alrededor de 5 horas en la escuela y no deben realizar tareas en la casa. Este método propone un aprendizaje basado en la experiencia, cuenta con varias actividades extracurriculares y se busca fomentar los talentos dependiendo del interés del alumno.
  • Japón
    Una de las razones por las cuales Japón es considerado uno de los mejores modelos educativos del mundo es su alta inversión en tecnología. Cuenta con un sistema organizado y un currículo académico estandarizado que se aplica de igual forma en cualquier institución. Esto tiene un único fin: asegurar que todos los estudiantes reciban la misma educación y disminuir la brecha de conocimiento cuando se aplican diferentes metodologías.
  • Holanda
    Holanda cuenta con el modelo educativo ‘para la nueva Era’ creado por Steve Jobs, que propone un aprendizaje autónomo, donde el estudiante es quien establece sus propias metas guiado por el maestro. Una de las particularidades del sistema educativo holandés es que la primaria empieza muy pronto: a los cuatro años, y va hasta los doce. Es de carácter gratuito y los libros para la escuela primaria están subvencionados por el estado. Este sistema integra la tecnología como parte fundamental dentro su currículo académico y su línea pedagógica es el pensamiento crítico y el trabajo en equipo.