Un equipo de científicos descubrió que las frutas y verduras congeladas pueden ser igual o incluso más nutritivas que los alimentos frescos. Descubre cuál es su secreto.

Según el autor del estudio, el científico culinario Ali Bouzari, el congelamiento es el mejor método que fue inventado por los humanos para preservar las sustancias nutritivas de los productos. Aparte de preservar las vitaminas, es la mejor manera de conservar componentes beneficiosos que ayudan a proteger el organismo contra enfermedades, explicó a CNN Mary Ann Lila, científica de  la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

A su vez, Gene Lester, fisiólogo y líder de un programa desarrollado por el Departamento de Agricultura de EEUU, aclaró que los granjeros suelen cosechar frutos en su punto de maduración para congelarlos posteriormente con nitrógeno. La exposición de frutas y verduras al nitrógeno ayuda a preservar nutrientes que el oxígeno suele degradar.

«Si usted cosecha vegetales en su punto de maduración, estos productos contarán con el mayor número nutrientes, vitaminas y minerales: entre un 10% y un 50% más de que suelen tener alimentos que se venden frescos», declaró Lester.

En otras palabras, los vegetales que se congelan obtienen una ventaja nutricional que ayuda a compensar la pérdida de nutrientes de los productos frescos.

«Si usted compara una habichuela fresca con una congelada que se vende en una tienda, la segunda casi siempre tendrá el mayor número de nutrientes porque fue cosechada, procesada y conservada en el punto más alto de su calidad», explicó el profesor Mario G. Ferruzzi de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Sin embargo, las verduras y frutas frescas siguen superando en cuanto al valor nutritivo a los alimentos congelados si se comen un día después de haber sido cosechadas.

«En el cuarto, quinto o séptimo día es totalmente diferente», concluyó Lester