En la vida existen procesos de altas y bajas, tanto estrés, una mala alimentación, emociones desequilibradas. Y Llegue al punto donde casi me doblego ante los obstáculos, estuve a punto de tirar la toalla cerrar mis proyectos, mis sueños y solamente resignarme a ver pasar la vida.

La noche de un viernes al estar en mi cama a punto de dormir, me invadió una sensación de dolor que sentía que salía de mi pecho tan profundo, y mis ojos empezaron a derramar las lágrimas, fue un llanto como de un niño cuando llora con tanto sentimiento, expresando su pureza, por un instante no comprendía que había causado ese profundo dolor sentimental, y cuando decidí callar mi mente una fuerza de energía me abrazo con tanta ternura, que escuche mi nombre y recuerdo muy bien que me dijo: «Estoy triste y dolida, porque ya no quieres luchar, ya no quieres ver mi luz, ¡no te rindas! aún tenemos muchas cosas por hacer, mucha gente nueva por conocer, muchos cantos de amor por cantar».

Entonces descubrí que mi alma y mi espíritu eran el pilar del templo de mi cuerpo físico, y eran mis grandes y mejores amigos, aunque pienso que son mucho más, son mi verdadero amor incondicional y fidelidad.

Si todos los seres humanos aplicamos la ley universal, podemos afirmar que todo lo que existe dentro de nosotros, también existe fuera de nosotros, y si logramos conquistar nuestra naturaleza interna podemos alcanzar también el dominio externo. Según en la filosofía “El hombre es un espíritu que habita en un cuerpo y que tiene un alma, espíritu se es, alma se tiene. El espíritu es inmortal y eterno es la parte divina, la emanación de Dios que lo tenemos en lo más profundo de nuestro ser.

La fuerza de Dios nos da su luz eterna intangible, hablando de una fuente de luz donde todos estamos conectados en uno mismo, uno solo.

El alma es la unión del espíritu – cuerpo, cuando la mente y cuerpo de un individuo está pasando por una pena o un sufrimiento emocional profundo o tristeza, es el alma la que está sintiendo todo eso, y cuando el individuo manifiesta diciendo: «Yo Soy el que Soy» es el espíritu quien se está manifestando, nos está indicando que el espíritu puede potenciar nuestra mente, el cuerpo y el alma.

El espíritu es una energía y está localizada en cada célula y específicamente en cada átomo, cada átomo tiene la labor energética por medio de turbinas electromagnéticas girando alrededor del núcleo (electrones) que se nutren de energía por medio del aire que respiramos, y de los rayos del sol. Es por eso que es muy importante que el ser humano estreche su amistad en amor, con su alma y espíritu, cultivando en el amor constante el alma, dándole conciencia e inteligencia. Cuando ya lo adquiere podremos actuar a voluntad con las fuerzas de la naturaleza. La ley de la correspondencia «Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba».

Porque si el alma se desprendiera de las escorias de los sentimientos y pasiones desenfrenadas, entonces tendremos un gran escudo que nos protegerá contra el mal y la miseria humana, hablando también de la pobreza mental como material y toda enfermedad.

Recuerda que dentro de nuestro cuerpo existe una comunidad y un ejemplo seria: las bacterias que están compuestas de células, más la cantidad incontable de células que trabajan juntas para organizar un ser vivo.

En cada célula existe información y la producción de energía. Los Organelos (son células con diferentes estructuras, contenidas en el citoplasma de las células) ayudan a la célula a realizar su trabajo, es por eso que, si los organelos dan la información negativa dentro de las células y la producción de energía, se alteran causaran una enfermedad.

Hazte el mejor amigo de tus células, llénalas de amor, pensamientos y palabras de admiración, visualízalas tan hermosas, iluminadas de luz en amor y dales energía solar, naturaleza y espiritual, como la oración y la meditación, cultiva una amistad estrecha con tu alma, espíritu, mente, cuerpo.

Por: Ana Alicia Lopez Calderon
Presidenta Mujeres Con Iniciativa

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