Daniel Ortega abre diálogo para reformar decretos y contener violenta oleada de protestas

145
manifestacione nicaragua+1

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, abrió este sábado un diálogo para reformar los aumentos decretados al sistema de pensiones que continuaban provocando violentas protestas, con un saldo de 10 muertos, heridos, destrucción y saqueos.

El Gobierno está “totalmente de acuerdo con retomar el diálogo para la paz, para la estabilidad para el trabajo, para que nuestros país no esté en medio del terror que se está viviendo en estos momentos”, afirmó Ortega en cadena televisiva nacional.

El mandatario no dio fecha para inicio del diálogo, propuesto el viernes por los empresarios, pero se mostró dispuesto a modificar el decreto sobre las reformas de pensiones que originaron las protestas. Pero también denunció, sin precisar nombres, que las protestas son alentadas por grupos políticos críticos de su gobierno y que reciben financiamiento de sectores extremistas de Estados Unidos, publicó AFP.

Lo hacen para “sembrar el terror, sembrar, la inseguridad”, “destruir la imagen de Nicaragua, tras “11 años de paz”” y “tomar el Gobierno”, fustigó.

Que cese la represión

Tras el discurso del mandatario, el primero desde que el miércoles iniciaron las virulentas manifestaciones, cientos de jóvenes chocaron nuevamente con policías antimotines en la capital.

Con los rostros cubiertos con camisetas, los jóvenes levantaron barricadas sobre las calles y lanzaron piedras a los policías que los reprimían con gases lacrimógenos. “¡Si así es que piensa el Gobierno que se arreglan las cosas, así va a hacer!”, dijo enardecido un joven.

El gremio empresarial advirtió que “no puede haber un diálogo” si el Gobierno “no cesa de inmediato la represión policial”, respeta la libertad de manifestación y de prensa. “Alto a la violencia y la represión”, demandó también la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua en una declaración

Las protestas, unas de las más violentas en los 11 años de gobierno de Ortega, estallaron debido al aumento de las cuotas patronales y laborales que buscan saldar un millonario déficit del seguro social, lo que se sumó a un descontento generalizado por la situación económica en el país, según analistas.

Soldados armados con fusiles custodian oficinas públicas en Managua, así como en la norteña ciudad de Estelí. Están brindando “protección a entidades y objetivos estratégicos” del país, indicó el ejército. La jornada de protestas causó daños en el Ministerio de Juventud, el edificio del Seguro Social, la Universidad de Ingeniería y la oficialista Radio Ya, en Managua.

En las ciudades de León y Masaya hubo “quema de vehículos particulares, saqueo y destrucción de edificios públicos” y robos en centros comerciales, denunció el gobierno. Mientras, la oposición informó de la quema parcial, en la noche del viernes, de Radio Darío en la ciudad de León.

Amnistía Internacional dijo en una declaración que la respuesta “violenta de las autoridades a estas demostraciones tiene implicaciones profundamente perturbadoras para derechos humanos en Nicaragua”.