De lo físico a lo digital: la oferta de entretenimiento que ha migrado al mundo virtual

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Internet está presente en el día a día de la mayoría de la población. Es prácticamente imposible estar desconectado por completo y, ya sea de una manera u otra, siempre se requiere de la conexión digital. Comunicarnos, trabajar o jugar son tres de las muchas actividades que ahora podemos hacer online y que antes requerían necesariamente de contacto físico. A continuación, repasamos aquella oferta de entretenimiento que ha migrado a lo digital y que acompaña a muchos.

Una de las actividades que se han visto sometidas a cambios drásticos en los últimos años ha sido en el ámbito de la comunicación. Hace no mucho tiempo, para estar en contacto con los seres queridos era necesaria una llamada telefónica o un desplazamiento hasta el hogar del otro. Ahora, con un simple mensaje por alguna de los miles de aplicaciones, como Telegram, Messenger o WhatsApp, es suficiente para romper esa barrera.

En ese sentido, las redes sociales han entrado a los dispositivos móviles de una manera inimaginable. Los usuarios comparten con sus seguidores y amigos su día a día y algunos de sus pensamientos. Hay para todo tipo de gustos. Para los amantes de la fotografía, Instagram; para aquellos habituados a los vídeos cortos e impactantes, Tik Tok. Pero si una rompió con lo establecido hasta el momento fue Facebook, nacida en 2004.

La evolución del entretenimiento digital

En cuanto al ocio y al entretenimiento, la evolución ha sido más lenta y progresiva. Antes, aquellos aficionados a los títulos más novedosos tenían que darse cita en los salones de juegos repletos de máquinas de arcade. Poco a poco se fue popularizando el hecho de tener en casa una consola, como SEGA Mega Drive o la Nintendo 64, llegando a los dispositivos actuales, que no tendrían sentido sin internet.

A principios de los 2000 empezó la lucha por el dominio del juego virtual. Cabe destacar el trabajo de Xbox, de Microsoft, con su propuesta Live. Siguió el mismo modelo la PlayStation, de Sony, impulsando su comunidad digital. En la actualidad, prácticamente no hay títulos físicos y para disfrutar al completo de la jugabilidad de estos se requiere de una buena conexión en la red. Se ha pasado de compartir mando con un amigo a jugar traspasando fronteras.

Relacionado con el mundo del videojuego, cabe comentar los juegos de casino. Hace unos años, aquellos practicantes también se veían obligados a desplazarse hasta uno de los locales físicos para ello. Ahora, con la consolidación de internet y a la aparición del casino online, los usuarios pueden acceder a ellos desde cualquier dispositivo móvil y tan solo con un clic.

Tal es el auge de todo este tipo de oferta de ocio, que se ha convertido en una salida profesional para algunos de sus jugadores, aunque muy pocos son los afortunados. Hay competiciones que premian a los ganadores y estos eventos son seguidos, siempre dependiendo del juego, por millones de usuarios sin la necesidad de desplazamiento y solamente haciendo clic en un enlace.

La cultura, también virtual

No solamente las comunicaciones y el ocio han migrado hacia lo digital. Podemos encontrar mucha oferta cultural a través de las pantallas e incluso dispositivos especialmente diseñados para ello. Un ejemplo es la lectura, que cuenta con los libros electrónicos que están conviviendo con el formato papel. Ofrecen las mismas historias, pero adaptando el contenido a las nuevas tecnologías. Con un solo clic, millones de libros al alcance.

La música lleva más tiempo en la red. Los CD han pasado a la historia, y ahora la mayoría de la población escucha a su artista favorito a través de aplicaciones como el propio YouTube o Spotify. Con una suscripción, que tampoco es estrictamente necesaria, tenemos en un clic las canciones favoritas y la oportunidad de compartir con el resto de los usuarios listas de diferente temática.

No podía faltar en este listado el nuevo consumo audiovisual, las ya famosas plataformas de streaming. La más conocida es Netflix, con un amplio catálogo, pero ya existen decenas de ellas. Tienen desde series, programas y documentales hasta películas de reciente lanzamiento que apenas han pasado por los cines. La propia industria está apostando más por esta manera de consumir que por lo que se había hecho hasta ahora.

La formación también está en periodo de cambio. Muchos alumnos ya no se deben desplazar al centro educativo para ampliar sus conocimientos. En educación postobligatoria, algunos centros apuestan por la formación online, con clases y prácticas virtuales, para que los usuarios sigan formándose sin la necesidad de moverse. La oferta es amplia y muy variada: cursos, grados universitarios e incluso másteres.

Nueva manera de entender los encuentros

En los últimos años se ha extendido una nueva modalidad de trabajar: el teletrabajo. Básicamente consiste en realizar la jornada laboral desde el hogar o cualquier sitio en el que se disponga del material necesario. En muchas empresas, es suficiente una computadora y conexión a internet. Hay varias tecnologías que están facilitando esta práctica, que puede llegar a aumentar la productividad y a reducir el nivel de contaminación y fatiga.

Una de las actividades recurrentes es el intercambio de correos electrónicos, pero no solamente. Hay plataformas, como podría ser Skype, que permiten la creación de grupos para realizar tareas y tener un cierto control de estas. Además, la mayoría permiten realizar reuniones en tiempo real, así pues, es más sencillo compartir opiniones, aunque los compañeros estén separados por varios kilómetros de distancia.

Estas prácticas, que se suelen relacionar con el ámbito laboral, también las podemos encontrar en grupos de amigos y familiares en los que hay distancia de por medio. El contacto vía mail o las videollamadas no son exclusivas del trabajo y, sobre todo, cuando se acercan fechas señaladas como podría ser la Navidad o cumpleaños, se suele registrar un aumento en su uso. Una manera de estar más cerca de los seres queridos.

En poco tiempo, hemos visto como muchas actividades que antes estaban encorsetadas a un espacio y momento determinado, ahora están liberadas con la consolidación del mundo virtual. Hay mil y una maneras de entretenernos con un dispositivo con conexión. Solamente hay que escoger uno, combinarlos y aprovechar las oportunidades que nos ofrece la tecnología.