mariposa

Una investigación de la Universidad de Sydney, publicada en la revista científica “Biological Conservation”, demostró que más del 41% de los insectos esenciales para el ambiente y la economía, se han reducido.

Los expertos advierten que este fenómeno “puede provocar un colapso catastrófico en los ecosistemas naturales”, pues los insectos comprenden alrededor de dos tercios de todas las especies terrestres, y son elementales como alimento para otros animales, ayudan a regular la proliferación de ciertas plagas, además de ser encargados de la polinización.
Si esta tendencia sigue avanzando, «en 10 años, el planeta tendrá un cuarto menos de insectos, en 50 años solo quedará la mitad y en 100 años no tendrá ninguno», dijo Francisco Sánchez-Bayo, coautor del estudio.

Esta tasa de declive es ocho veces más rápida que el ritmo de extinción en los mamíferos, aves y reptiles. Entre los más afectados, están las mariposas y polillas. Solo en Inglaterra, las mariposas se redujeron en un 58% entre 2000 y 2009 en zonas de cultivo.

Las principales razones de esta masiva extinción, son la alteración de su hábitat; la contaminación, principalmente por el uso de pesticidas sintéticos; la intensificación de la agricultura; los patógenos y las especies introducidas; y, por último, el cambio climático. Es decir, todo señala en una misma dirección: la mano del hombre.

La investigación se basa principalmente en continentes como Europa y Norteamérica, donde se logra hacer un seguimiento constante. «Pero dado que estos factores se aplican a todos los países del mundo, las consecuencias deberían ser las mismas en los países tropicales y en desarrollo», consideran.

Los especialistas exigen un urgente replanteamiento de las prácticas agrícolas actuales, y también que las tecnologías se apliquen tanto en las aguas limpias como contaminadas, en entornos agrícolas y urbanos. Según ellos, el hecho de que nuestra existencia depende de los insectos, debería ser suficiente alarma.