Científicos de la Universidad de Arizona han revisado los marcos de las fechas en que se produjo la histórica erupción del volcán de la isla de Thera (actualmente Santorini), en el mar Egeo, la cual acabó con la civilización minoica, cuyo centro estaba en Creta. Para hacerlo, utilizaron un método de datación por radiocarbono combinado con dendrocronología, y ninguna de las muestras que analizaron provenía de la isla donde estalló el volcán, y ni siquiera de algún lugar cercano.

El equipo analizó la presencia de carbono-14 en 285 cortes de árboles longevos de América del Norte e Irlanda. Pese a la gran distancia que separaba esos árboles de la isla mediterránea que erupcionó en el II milenio antes de la era común, sus anillos de crecimiento presentaban evidencias de las enormes cantidades de cenizas que contaminaron la atmósfera después de aquel funesto evento volcánico.

La erupción minoica fue una de las más potentes erupciones volcánicas de los últimos 4.000 años, recuerdan los estudiosos en un artículo publicado en la revista Science Advances este 15 de agosto.

Los científicos de Arizona intentaron eliminar la discrepancia existentes entre la datación de la erupción por radiocarbono y la más tradicional datación arqueológica a partir de la sucesión de distintas capas en el suelo. Mientras que la primera ofrecía fechas comprendidas entre el fin del siglo XVII y principios del XVI a.C., la segunda situaba la explosión del volcán entre mediados del siglo XVI y el inicio del siglo XV a.C.

Cnosos 45

La datación resultante por radiocarbono en la madera de pinos longevos de California y robles de Irlanda requirió una técnica especial de calibración de datos, explica el grupo. Las cifras finales se redujeron a los 75 años comprendidos entre el 1600 y el 1525 antes de nuestra era. Partes de este intervalo coinciden tanto con la estimación arqueológica como con la isotópica.

  • El volumen de material arrojado al cielo desde la antigua Thera se estima en 40–80 kilómetros cúbicos.
  • La potencia de su explosión es equiparable a 200.000 bombas de Hiroshima.
  • Su índice de explosividad volcánica es dos puntos superior que los geofísicos atribuyeron a la del monte Vesubio en el año 79 d.C. o la del volcán estadounidense Saint Helens en 1980 y un punto por encima de la explosión del Krakatoa en 1883.