Imagínate una roca rodando por una colina. La energía que empuja la roca a medida que el impulso la hace seguir rodando es lo que se llama “inercia”. Una vez que echas a rodar la roca cuesta abajo, la inercia hace que la roca siga rodando e incluso adquiera más velocidad.

Esto también es cierto para describirte cómo funciona la mentalidad de muchos que tienen la manía de inventar excusas. Las excusas tienen un efecto de inercia y producen un estado mental llamado victimismo. Cuando usted comienza a utilizar excusas, tu progreso comienza a disminuir. Cuando la utilizas varias veces, estas comenzarán a crear impulso e inercia igual a la roca que va cuesta abajo.

Es propicio pensar que ese no es el tipo de impulso que quieres en tu vida, a menos que desees echar para atrás y retroceder en tus propósitos y en tus metas. Se entiende que las excusas suelen ser muy atractivas pues parecen y crees que te eximen de toda responsabilidad. Cada vez que decides sacar excusas te estás dando permiso para fallar. Te estas permitiendo a ti mismo rendirte antes de siquiera intentar iniciar lo que te ofrece una nueva oportunidad.

La razón para que las excusas sean tan tentadoras es porque producen comodidad. Se disfrazan de tus mejores amigas y te brindan la tranquilidad falsa de que alguien, que no eres tú, hizo que tus circunstancias fueran negativas. Pero al igual que quien se dice ser amigo de un alcohólico le “permite” seguir siendo un alcohólico, o el que el supuesto amigo de un adicto le “permite” continuar con  su adicción, de esa misma manera puede decirse que una excusa no es un amigo. Es uno de los peores enemigos.

Entiendo que se necesita mucho carácter para dejar de sacar excusas puesto que tienes que estar dispuesto a aceptar que todo lo que te sucede es tu responsabilidad. Como afirma una conocida cita de motivación: “Si ha de ocurrir, entonces es mi responsabilidad que ocurra”

Las excusas deben ser miradas como lo que son: una manera de justificar el fracaso. Además, las excusas hacen que alcanzar la grandeza sea imposible. Hay otra cita que siempre ha hecho carrera y produce frustración: “Desde que se inventaron las excusas nadie ha quedado mal”

En este momento que estás leyendo este escrito, el gran socialismo está ofreciendo la excusa final: decir que, si tú estás luchando, no es por tu culpa porque, si tu no ves oportunidades, entonces alguien más tiene que tener la culpa. En tal caso, el gobierno no está haciendo otra cosa que permitirte tus excusas y te consuela con la garantía de brindarte protección y seguridad constantes. Todo lo que tienes que hacer es renunciar a tu libertad y serás protegido, solo que a un alto costo, a expensas de los productores de la sociedad.

Si eliminas las excusas te aseguro que vas a generar éxito al máximo, necesitas desafiar la fachada que aparentas. Necesitas levantarte, ponerte en pie, destacarte y trazar un curso basándote en un punto de vista concreto, preciso y con la comprensión de lo que realmente funciona. Tú puedes aprender lo que necesitas saber de los héroes de la libre empresa que demostraron que la prosperidad se basa en la libertad de ir tras tus propios sueños. Si sigues sacándole excusas a toldo, me disculpas, no solo serás un frustrado, sino que serás víctima y te quedará prohibido prohibir.


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