La Iglesia en el mundo, a través de los siglos ha sufrido muchos obstáculos o desafíos, en su permanencia. Entonces, en los primeros siglos, los cristianos sufrieron muchas persecuciones de parte de los emperadores romanos. Siglos posteriores en Europa, al menos se dieron importantes quebrantos, tal como el gran cisma entre Occidente con respecto a Oriente. Y es que, varios patriarcas desde el siglo VIII, se opusieron a aspectos doctrinales como la veneración de imágenes religiosas (iconografías). Además, los ortodoxos no han creído en la doctrina del Purgatorio, desestiman el celibato sacerdotal, entre otras cosas.

A tal punto llegó el conflicto que, en el año 1054 fue excomulgado el patriarca Miguel Cerulario de Constantinopla. Ese hecho implicó que, los reinos bajo la Iglesia oriental formaran grupos autoacéfalos, o sea, no sometidos a un solo líder.
Las iglesias ortodoxas permanecen en países como Rusia, Rumania, Grecia, Chipre, Egipto, Armenia, Etiopía, entre otros. Tampoco se debe dejar de lado, que la aparición de Mahoma en el siglo VI, en Arabia, influyó en los países de la región, al punto que frenaron o expulsaron al cristianismo.

Actualmente, países como Siria, Yemen, Jordania, Irak, Irán, Afganistán y del norte y del centro de África, como Marruecos, Argelia, Libia, siguen el Islam. En las naciones como China, Taiwán, Mongolia y Japón para citar algunos, la ancestral presencia del budismo, taoísmo y sintoísmo, han frenado la entrada a la fe cristiana.

En el siglo XIV, se da otro gran cisma en Occidente, dado que los reyes se entrometían mucho en la elección y destitución de Papas, obispos y prelados; además; algunos cardenales manipulados por esos gobernantes, nombraban a los Pontífices. De hecho, en el 1377, los cardenales se dividieron en dos bandos, uno eligió a Urbano VI y el otro grupo eligió a Clemente VII de origen francés. Eso ocasionó un gran conflicto, al punto que Clemente se radicó en Avignón, Francia, donde pretendió ser el Papa verdadero. Pasaron muchos años y hubo Papas tanto en Roma como en Avignón (estos últimos considerados antipapas).

A principios del siglo XIV, el sacerdote agustino Martín Lutero, entra en discusiones contra el papado al criticar la corrupción que imperaba, en el seno de la Iglesia. Lutero fue excomulgado por el Papa León X, el 3 de enero de 1521, entonces Lutero eso implicó la fundación de la religión luterana en Alemania, seguida por muchas personas; luego el Luteranismo se extendió a países vecinos como Suiza, Suecia, Dinamarca y Noruega. La Iglesia en un intento de recuperar su influencia en esas regiones, crea la Contrarreforma que va desde el Concilio Ecuménico de Trento en 1545, hasta el fin de la guerra de los Treinta Años, en 1648. Pero esencialmente, en el Concilio de Trento es donde se retoman aspectos doctrinales para atacar las herejías protestantes, tales como la negación de que Jesucristo está presente en la Eucaristía, no respetar la veneración de los santos ni a la Virgen, la negación de los siete sacramentos, y la idea de que la salvación del alma solo basta con la fe pero sin obras, y la desobediencia al Papa pese a ser el máximo representante de Cristo en la Tierra.

Entre 1516 y 1517, Juan Calvino un sacerdote suizo, se separa de la Iglesia e impone su religión calvinista que luego trasciende a Holanda y Escocia. En dado momento, el rey de Inglaterra Enrique VIII, entra en conflictos contra el Papa Clemente VII y en 1534 se da la separación de la Iglesia de Roma con respecto a Inglaterra, y así surge la religión anglicana.

Actualmente, la Santa Sede, hace intentos por tener una buena relación con las demás religiones del mundo. Aún así, una serie de ideologías como el comunismo, liberalismo, corrientes laicistas, entre otras, tratan a menudo de causar conflictos contra la Iglesia Católica.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Comentarista de temas cotidianos