Muchas personas no son conscientes de que China tiene un lago de agua dulce que se extiende 3.585 km². Fotos recientes muestran que las áreas del Lago Poyang en la provincia de Jiangxi se han secado completamente, convirtiéndose en una gran desierto.

La sequía ha dado como resultado que gran parte del agua del lago desaparezca. Ahora, se puede caminar por donde antes el lago tenía una profundidad de entre 8 y 25 metros.

El lago, antes el más grande de agua dulce de China, ha reducido y crecido su tamaño durante años dependiendo de la estación, pero su estado actual no tiene precedente. El problema comenzó hace meses, después de que la zona norte de la provincia de Jiangxi sufriera una escasez de lluvias a partir de septiembre. Fotos tomadas el 2 de noviembre en la ciudad de Lushan revelan que gran parte de las aguas del lago han retrocedido y han sido sustituidas por un prado verde.

El lago Poyang fue una vez un próspero lago para la industria pesquera y también proporcionó agua para el riego de campos de los arroz cercanos así el agua potable para las comunidades de la zona.

Los habitantes locales lo llamaban «aguas de la muerte»

Un post del blog Ancient Code nos pone sobre la pista de este misterioso lago, cuyo tamaño es equivalente al doble de la ciudad de Londres. Aunque durante los últimos años ha aparecido en los medios por la brutal sequía que sufre y que ha puesto en serio peligro la subsistencia de las especies autóctonas, la oscura reputación de Poyang se debe a otros motivos. Según algunas fuentes, más de 200 embarcaciones han naufragado en estas aguas desde 1960, con más de 1.500 personas a bordo. Muchos de estos navíos hundidos jamás han podido ser localizados.

Es difícil encontrar una explicación clara y convincente a estas desapariciones. Hay quien opina que en la zona hay campos magnéticos que provocan fuertes tormentas, capaces de llevarse por delante embarcaciones enteras. Otros piensan que en la zona se dan patrones de viento verdaderamente extraños, que sorprenden incluso a navegantes expertos. Y por supuesto, también existe una versión que se aleja de lo científico y se sumerge en lo mitológico; una estremecedora historia que nos transporta a mediados del siglo XIV.

Fue en esa época cuando el emperador Zhu Yuanzhang, fundador de la dinastía Ming, se enfrentó a su enemigo Chen Youliang, líder de los Han. Esa contienda, que tuvo como escenario el lago Poyang, pudo ser una de las más grandes batallas navales de todos los tiempos por cantidad de participantes. Aunque el ejército Han superaba en número al Ming, milagrosamente fueron estos últimos quienes se alzaron con el triunfo. Pero varios miles de hombres murieron en combate; y algunos creen que son sus fantasmas quienes provocan los hundimientos en estas aguas.

Las noticias sobre naufragios en el lago Poyang se cuentan por decenas. En ciertos casos ha habido supervivientes, pero los lugareños cuentan que todos se vuelven locos después de la terrible experiencia. Se han organizado numerosas expediciones en busca de pistas que puedan ayudar a descifrar estos enigmas, sin éxitos destacables. Lo único que no deja lugar a dudas es que navegar por las «aguas de la muerte» es sinónimo de asumir grandes riesgos. Uno de esos misterios que el ser humano no ha sido capaz de resolver.

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