Noventa y cinco tumbas sin nombre han sido descubiertas en una antigua plantación de azúcar en los suburbios de Houston, en el estado estadounidense de Texas, informa Live Science.

De acuerdo con el portal, esta semana los arqueólogos han anunciado que las centenarias sepulturas probablemente pertenecen a afroamericanos que fueron forzados a trabajar en plantaciones a través del sistema estatal de arrendamiento de convictos cuando terminó la esclavitud.

“Basándonos en el uso del suelo y en los materiales provenientes de las tumbas, creemos que este cementerio data de entre 1878 y 1910”, dijo en un comunicado Reign Clark, director de recursos culturales de Goshawk Environmental Consulting Inc.


Según los historiadores, esas fechas serían coherentes con el programa de arrendamiento de convictos posterior a la Guerra Civil, que permitió a los dueños de plantaciones, recientemente privados de mano de obra barata, reemplazar a sus esclavos con prisioneros. Los condenados a trabajos forzados en las plantaciones de azúcar a menudo sufrieron abusos físicos y altas tasas de mortalidad.

El cementerio fue descubierto durante la construcción de una escuela técnica del Distrito Escolar Independiente de Fort Bend (FBISD) en abril de 2018. Un mes después del hallazgo un grupo de una decena de arqueólogos liderado por Clark comenzó las excavaciones.

Desde el inicio de los trabajos se han exhumado 48 cadáveres, 20 de los cuales han sido examinados por los científicos, según ha anunciado FBISD este martes.

“De los cuerpos que se han analizado hasta el momento, todos pertenecen a hombres, menos uno que es de una mujer”, indica en el comunicado Catrina Whitley, una bioarqueóloga que trabaja en el sitio. “Miden entre 158 y 188 centímetros de altura, y sus edades van desde los 14 hasta los 50 o 70 años”, especificó.

Desde el FBISD, por su parte, han asegurado que buscarán una “ubicación apropiada” para volver a enterrar los restos encontrados en el sitio.