Un grupo de arqueólogos descubrió este lunes una huella de mano y de rodilla de hace alrededor de más de 1.000 años en un antiguo yunque situado en las islas Orcadas, en el norte de Escocia, según informó el propio grupo a través de su página web.

Los investigadores creen que se trata de las huellas dactilares y marcas de rodilla de un herrero que vivió durante la Edad de Hierro. El hallazgo fue descubierto después de que los arqueólogos excavaran un asentamiento perteneciente a dicha época de la antigüedad antes de que esta área sufriera las consecuencias de la erosión.

“Estábamos recogiendo las dos piedras que se usaban como yunques. Cuando las limpiamos, notamos que una de contenía lo que parecían huellas de manos”, contó a la BBC Julie Bond, arqueóloga principal del descubrimiento. “Nunca antes vi algo parecido. Por lo que sé es único”, añadió Bond.


Asimismo, se detalló que las marcas halladas son de carbón grasiento, y es muy probable que se quedaran sobre la roca después de que alguien se apoyara varias veces en ella mientras trabajaba.

Los pictos eran un conjunto de tribus que vivieron en el norte y centro de Escocia a finales de la Edad de Hierro hasta principios de la Edad Media. Según Bond, ya que la construcción en la que se hallaron las huellas es de origen picto, se estima que estas tienen entre 1.000 y 1.500 años de antigüedad.