Cuando un equipo internacional de primatólogos vio por primera vez a los bulliciosos gibones al este de Myanmar y suroeste de China, supieron que estaban frente a algo distinto. La gruesas cejas de estos primates resultaban únicas y los machos tenían crestas peludas cubriendo sus genitales.

Además, los movimientos de éstos gibones eran abrumadores, con una habilidad que pareciera fácil para brincar entre las copas de los árboles. El nombre ‘Skywalker’ de La Guerra de las Galaxias vino a la mente para estos científicos fanáticos de la ciencia ficción.

El ADN y otros análisis determinaron que los gibones representan una nueva especie, Hoolock tianxing sp. nov., que ha sido apodada ‘Skywalker’. Ha sido descrita en el último número de la revista American Journal of Primatology.

Los hoolocks son los segundos gibones más grandes, después de el siamang.

Lamentablemente, los investigadores sospechan que quedan pocos ejemplares y han sugerido que se categorice a la nueva especie como bajo amenaza de acuerdo con los criterios de la IUCN.

El líder del estudio, Peng-Fei Fan y sus colegas descubrieron que distintas especies de gibones han evolucionado alrededor de grandes ríos, que funcionan como barreras para el movimiento de estos animales ya que no pueden nadar debido a su poca masa corporal. Otro impedimento es su denso pelaje – esto les ayuda a mantener su piel seca de la humedad de la selva tropical.

Los gibones no están muy alejados en el árbol familiar de los humanos, dado a que están cercanamente relacionados con los chimpancés, gorilas y orangutanes. En realidad comparten muchas características con nosotros, de acuerdo al proyecto web del Árbol de la Vida, ya que no tienen cola, mantienen una postura semi-erecta, pueden girar sus palmas hacia arriba, tienen un gran cerebro y más.

Su población salvaje ha disminuido por la caza ilegal, destrucción y degradación de su hábitat y otros problemas causado por los humanos. Antes de descubrir ésta nueva especie, Fan realizó un estudio de los gibones de Hoolock en China. Descubrió menos de 200 ejemplares en grupos distribuidos en pequeños parches de selva.

Hace aproximadamente 30 años, había seis especies conocidas de gibones en China, pero desde entonces dos se han extinguido (Hylobate lar yunnanensis y Nomascus leucogenys) por culpa de actividades humanas. Es por ello que los investigadores esperan que éste descubrimiento ayude a atraer la atención para fomentar la protección de los gibones en China.


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