Dos científicos del MIT y un equipo de astrónomos, detectaron el agujero negro supermasivo más lejano jamás observado, este se encuentra en el centro de una fuente astronómica emisora de rayos X, luz visible y otras longitudes de onda de energía electromagnética, que incluye la radiofrecuencias de una luz visible ultrabrillante, que se emitió solo 690 millones de años después del Big Bang. Esa luz ha tardado un lapso de tiempo que es casi igual a la edad del universo; más 13.000 millones de años en poder ser observada por primera vez.

El agujero fue bautizado como (J1342 + 0928), se encuentra en el centro de un disco súper brillante de gas, en el corazón de una galaxia, formando un objeto conocido como cuásar.

Según los estándares astronómicos modernos, este hecho se considera una anomalía del universo primitivo, ya que los agujeros negros “no pueden emitir luz”, pues la luz es causada por el disco de acreción alrededor del agujero negro, donde el polvo y el gas se arremolinan a velocidades tremendas, generando una fricción inmensa al ser arrastrada por la fuerza gravitatoria masiva del agujero negro central.puesto que el agujero negro mide unas 200 veces más que (Sagitario A), el agujero negro del centro de la Vía Láctea), y aproximadamente 800 millones de veces más nuestro sol.