Hoy se conmemora el Día del Internet Seguro, una iniciativa europea que este año busca hacer un llamado a la acción para que todas las partes interesadas (gobierno, sector justicia, industria, medios de comunicación y sociedad civil) se unan para poner en práctica acciones que promuevan un mejor Internet especialmente para las niñas, niños y adolescentes.

De acuerdo con la línea virtual Te Protejo, en 2018 se procesaron 12.060 reportes de situaciones que afectan a menores de 18 años, de los cuales el 68% corresponden a materiales de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes. Gracias a esta labor, el Centro Cibernético Policial ha dictado orden de bloqueo a 3.180 páginas web por alojar contenidos ilegales, y a través del INHOPE (red mundial de líneas de denuncia) se ha solicitado el desmonte de 6.087 contenidos de explotación sexual de personas menores de 18 años. Así mismo, según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en el 2018 se abrieron 242 Procesos de Restablecimiento de Derechos por explotación sexual comercial, cifra inferior a la registrada en el 2017.

Fundación Renacer, UNICEF y Red PaPaz presentan algunas recomendaciones para proteger a las personas menores de 18 años en los entornos digitales, especialmente de los tres tipos de riesgos: contactos, conductas y contenidos.

¿Qué tipos de abusadores hay en línea y cómo actúan?

Podemos clasificarlos en 3 grupos:

Abusadores directos: Hacen uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) (salas de chat, foros, redes sociales, blogs, páginas de interés infantil y adolescente, entre otras) para contactar a menores de 18 años con fines sexuales. Muchas veces les piden el envío de imágenes íntimas o que hablen a través de la cámara Web. Cuando tienen videoconferencias con las víctimas, pueden hacer videos, grabaciones de sonido o más imágenes de contenido sexual real o simulado. Estos abusadores suelen ser muy explícitos para pedirles material erótico (imágenes, videos) o iniciar conversaciones sexuales con ellos.

Abusadores oportunistas: Encuentran fotos, videos o conversaciones no necesariamente sexuales o eróticas, entre niñas, niños y adolescentes, en Internet o en dispositivos (celulares, tabletas, computadores), y los modifican o manipulan para convertirlos en material sexual que utilizan luego para chantajearlos con la amenaza de que, si no producen y envían nuevo material, el modificado será divulgado.

Abusadores específicos: Son personas, muchas veces pedófilas o pederastas, que buscan material de abuso sexual infantil en Internet, además de posibles encuentros virtuales para enganchar a sus víctimas y más adelante, establecer contacto sexual físico con ellos. Son personas que aparentan ser menores de 18 años y se toman el tiempo necesario para volverse amigos o novios virtuales de sus víctimas; como son “de confianza” puede ser difícil descubrirlos.

¿Cuáles comportamientos aumentan el riesgo de abuso sexual en línea para niñas, niños y adolescentes?

Los siguientes comportamientos, entre otros, son susceptibles de aumentar el riesgo de abuso sexual en línea para niñas, niños y adolescentes:

  • Hacer un uso excesivo y no supervisado de Internet
  • Utilizar redes sociales para hablar con desconocidos, enviar información personal o conversar sobre temas sexuales.
  • Subir a Internet o postear de forma pública contenidos, reflexiones y datos personales o íntimos.

Es importante aclarar que, aunque niñas, niños y adolescentes incurran en estas conductas, ellos nunca son responsables del abuso o la explotación sexual, y deben ser protegidos.

¿Cómo podemos identificar a un abusador en línea?

Buscan ganarse la confianza de niñas, niños y adolescentes para volverse amigos o novios por Internet; les solicitarán información y material comprometedor, hasta chantajearlos o extorsionarlos sexualmente.

Es importante enseñarle a niñas, niños y adolescentes que un desconocido de Internet es alguien con quien no han interactuado personalmente o cara a cara, y que las siguientes estrategias suelen ser usadas por los abusadores:

  • Contactarlos por teléfono, correo electrónico, mensajes, redes sociales, salas de chat, para pedirles información personal durante una conversación “casual”
  • Halagarlos o hablar de sentimientos profundos hacia ellos, muy recién empezada la amistad en línea
  • Ofrecer información personal, decir que está en una situación parecida o que comparte intereses similares, para intentar ganarse su confianza

La ciudadanía puede reportar casos de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en los entornos digitales a través de la línea virtual Te Protejo (www.teprotejo.org y el App Te Protejo), el CAI Virtual, la Línea 141 del ICBF o por medio del canal de denuncias “A Denunciar” de la Fiscalía General de la Nación.