La diabetes es una enfermedad crónica grave que aparece cuando el cuerpo no regula la cantidad de azúcar en la sangre, es decir, cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. Se estima que en las últimas décadas han aumentado sin pausa el número de casos y la prevalencia de la enfermedad, pues ha pasado del 4,7% al 8,5% en la población adulta.

De acuerdo con el doctor José Luis Torres, médico endocrinólogo “la diabetes se encuentra entre las cinco primeras causas de muerte en Colombia, siendo el mestizaje, envejecimiento, factores como sobrepeso (más del 30% de la población) y síndrome metabólico (entre el 20% y el 35%) los principales determinantes de la epidemia. Sin dejar de lado la morbilidad que se desprende de esta patología”.

Cabe resaltar, la importancia de reconocer los diferentes tipos de diabetes que se pueden presentar:

  1. Diabetes tipo 1 (anteriormente denominada diabetes insulinodependiente o juvenil) se caracteriza por la ausencia de síntesis de insulina.
  2. Diabetes tipo 2 (llamada anteriormente diabetes no insulinodependiente o del adulto) tiene su origen en la incapacidad del cuerpo para utilizar eficazmente la insulina, lo que a menudo es consecuencia del exceso de peso o la inactividad física.
  3. Diabetes gestacional corresponde a una hiperglicemia que se detecta por primera vez durante el embarazo.

Aunque la mayoría de las personas afectadas tienen diabetes 2, todos los tipos de diabetes pueden provocar complicaciones en muchas partes del organismo e incrementar el riesgo general de muerte prematura. Entre las posibles complicaciones se incluyen: ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, amputación de piernas, pérdida de visión y daños neurológicos.

Neuropatía diabética

Es importante tener en cuenta que la neuropatía diabética surge como una complicación crónica de la diabetes y esta se clasifica en periférica, autónoma, proximal o focal. Cada una afecta de varias maneras a diferentes partes del cuerpo y su reconocimiento se da así:

  • La neuropatía periférica, el tipo más común de neuropatía diabética, causa dolor, sensación de hormigueo, entumecimiento y/o debilidad en los en los pies, piernas, manos y brazos.
  • La neuropatía autónoma causa cambios en funciones digestivas, intestinales y vesicales, en la respuesta sexual y en la transpiración. También puede afectar los nervios asociados con el corazón y aquellos que controlan la presión arterial, así como los nervios en los pulmones y los ojos. La neuropatía autónoma también puede causar hipoglucemia asintomática, un trastorno en el cual las personas ya no son capaces de percibir las señales de advertencia cuando hay niveles bajos de glucosa en la sangre.
  • La neuropatía proximal causa dolor en los muslos, caderas o glúteos y produce debilidad en las piernas.
    La neuropatía focal ocasiona el debilitamiento repentino de un nervio o un grupo de nervios, causando debilidad muscular o dolor. Cualquier nervio en el cuerpo puede verse afectado.

“El dolor puede ser parte de los síntomas de diabetes. Sin embargo, un 50% de los pacientes con neuropatía diabética periférica pueden no presentar síntomas, lo que genera graves problemas, pues si no se reconoce y se buscan estrategias preventivas oportunas dentro del cuidado de los miembros inferiores, se generan severas complicaciones” afirma el endocrinólogo.

Es importante que los médicos estén debidamente preparados para hacer un diagnóstico completo de la enfermedad teniendo en cuenta la sintomatología. De igual manera, los pacientes deben exigir una valoración integral de su cuerpo, en especial de las extremidades que se ven afectadas con mayor frecuencia por el dolor, como es el caso de los pies, el especialista asegura que “la relación de dolor y diabetes es un tema que ha pasado a una inercia con respecto al enfoque y manejo dentro de los pacientes, primero por falta de conocimiento por parte del área médica, segundo por la falta de interés, lo que hace que el diagnóstico con base a la sintomatología se pase por alto y tercero porque en medio de la valoración física no se indaga al paciente que tiene neuropatía diabética”.

La mayor consecuencia de la neuropatía diabética radica en el riesgo de desarrollar úlceras en los pies, pues la baja sensibilidad facilita que las personas sufran lesiones sin darse cuenta, algo que puede traer consecuencias irreversibles, pues de tener un compromiso vascular, generalmente origina una amputación “se ha encontrado que aproximadamente el 15 % de los pacientes con diabetes desarrollan un úlcera en el pie a lo largo de su vida”.

El endocrinólogo Torres sugiere que toda persona diabética tipo 2 debe cumplir con su prueba de tamizaje desde el inicio del diagnóstico, pues a diferencia de los diabéticos tipo 1, la prueba debe hacerse al pasar los 5 años de tener la enfermedad, por lo que posteriormente debe cumplir cada año con el estudio. Así mismo, se debe considerar tener un control de la glucemia, tomando la Hemoglobina Glicosilada, examen que revela el promedio de azúcar en la sangre en un período de 3 meses, lo que permite determinar las medidas adecuadas de tratamiento para contrarrestar y manejar el dolor, señaladas a continuación:

  1. Mantener un estilo de vida saludable con un plan nutricional orientado por el especialista
  2. Hacer ejercicio
  3. Terapia farmacológica: de acuerdo a las respuestas de los pacientes en cuanto al control del dolor, varia la dosis de los medicamentos.