A través de su cuenta de Twitter, el presidente de EE.UU., Donald Trump, una vez más arremetió contra Honduras, Guatemala y El Salvador, asegurando que las tres naciones centroamericanas: «no hacen nada por Estados Unidos, sino que se llevan nuestro dinero».

«Ha corrido la voz de que se está formando una nueva caravana en Honduras y no están haciendo nada al respecto. Cortaremos toda la ayuda a estos tres países, que se han estado ¡aprovechando de EE.UU. durante años!», escribió el mandatario.

Además, en un tuit anterior, Trump amenazó con «cerrar por completo la frontera sur» en caso de que los demócratas rechacen financiar el muro fronterizo. En medio del cierre parcial del Gobierno de EE.UU., el líder estadounidense ha criticado a los «demócratas obstruccionistas» que «no dan dinero para finalizar el muro y cambiar las ridículas leyes de inmigración» con las que está «cargado» el país.

Esta no es la primera vez que Trump expresa amenazas similares ya que el pasado mes de octubre, el mandatario anunció que suspendería o reduciría significativamente la asistencia financiera a Honduras por no tomar medidas para detener las caravanas de migrantes.
En respuesta a estas palabras, el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, manifestó que ninguna ayuda puede ser condicionada.

La caravana.

La primera caravana migrante se formó el 13 de octubre de 2018, cuando alrededor de 1.600 personas se reunieron en la ciudad de San Pedro Sula (Honduras) e iniciaron su recorrido con el objetivo de transitar por Guatemala y México para luego buscar asilo en Estados Unidos. El 16 de octubre, la caravana consiguió cruzar la frontera de Guatemala.

Con el paso de los días, la columna se fue acrecentando con la incorporación de más migrantes, tanto hondureños como guatemaltecos y salvadoreños, huyendo de la violencia y la pobreza.

Una caravana de miles de migrantes de América Central, en ruta a los Estados Unidos, en una foto del 27 de octubre de 2018.Abusos, violencia e inseguridad: Por qué los migrantes centroamericanos viajan en caravanas
A finales de octubre, el presidente estadounidense anunció el envío de miles de militares a la frontera con México y declaró que su país nunca aceptará a quienes ingresen ilegalmente a su territorio.

Desde octubre, más de 6.000 migrantes provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala han cruzado el territorio mexicano con la esperanza de llegar a EE.UU. En la frontera entre ambos países se crearon varios refugios para albergar a los integrantes de la caravana.

Algunos de los migrantes realizaron intentos de romper el cerco policial para tratar de cruzar la frontera entre Tijuana (México) y San Diego (EE.UU.), pero los agentes de seguridad estadounidenses recurrieron a gases lacrimógenos y balas de goma para detenerlos. Otros optaron por cruzar la frontera en otros lugares y luego entregarse voluntariamente a la Patrulla Fronteriza estadounidense y pedir asilo.