Llegan vacaciones y el deseo de comer fuera de casa y darse unos gustos adicionales empiezan a aparecer poniendo en pausa los hábitos alimenticios tradicionales. Sin embargo, esta dinámica se traduce en graves desequilibrios nutricionales que se manifiestan con problemas de sobrepeso, obesidad, hipertensión, diabetes, gastritis, colon irritable, entre otros trastornos.

La alimentación es clave para mantener la salud durante esta temporada, por este motivo se debe prestar especial atención en todo momento a los alimentos que se consumen, sus ingredientes y forma de preparación.

“Además de conservar una dieta balanceada durante el período de vacaciones, es importante que las personas tomen algunas precauciones con el cuidado de la alimentación para evitar adquirir afecciones derivadas de un descuido de lo que comemos. Sin embargo, en caso de que un paciente sienta algún malestar es importante que visite al médico y no se automedique, ya que en la mayoría de las ocasiones las personas suelen hacer remedios caseros que no combaten ni eliminan las bacterias”, aseguró el doctor Dario Botero Cadavid, director del programa Salud Infantil de la EPS Sanitas.

Por esta razón, es muy importante tener en cuenta la siguiente lista de acciones que  debe tener en cuenta para cuidar su alimentación durante Semana Santa.

  1. Fijarse en los ingredientes: comer fuera de casa implica no tener control de las preparaciones y los ingredientes. Esto es importante para las personas que han desarrollado alergia a algún alimento. En ese sentido, preste atención a los menús de los restaurantes y pregunte por el contenido. Además, las preparaciones suelen ser hipercalóricas, con alto contenido de grasas saturadas, colesterol, sodio y poca fibra. Tenga presente esto para moderar las porciones y no incluir en su dieta ese tipo de comidas.
  2. No compre alimentos en la vía pública: evite el consumo de alimentos y bebidas preparados en la vía pública (playa, parques, calles, carreteras, etc.) Tenga en cuenta que las frutas y verduras sin una higiene adecuada son una potencial vía de contagio de virus, bacterias o parásitos que producen la gastroenteritis, siendo la población infantil la más afectada por esta enfermedad.
  3. Considere el clima: los alimentos en clima caliente son más propensos a descomponerse por el ambiente caluroso lo que favorece la aparición de microorganismos que pueden transmitir infecciones, es vital que se conserve el cuidado en la cadena de frío del alimento.
  4. Respeta las cantidades y mantén los horarios de tus comidas: consuma las cantidades necesarias para evitar malestares estomacales y ganar peso en esos días. Así mismo, coma solo cuando realmente sienta hambre y de esta manera evitar sentirse indigesto.
  5. Lavado de manos: conserve la práctica del lavado de manos por 20 segundos antes de comer y promuévela en los más pequeños para que adquieran este hábito que reduce el riesgo de contagio de infecciones respiratorias y gastrointestinales.