Ecommerce en Colombia, una revolución inesperada

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Desde la llegada del coronavirus, son pocas las personas que no han utilizado Internet para adquirir algún bien o servicio. Desde la venta de alimentos y medicina, hasta la adquisición de prendas de vestir y equipos de electrónica, este canal se estaría posicionando como la herramienta por excelencia para hacer negocios.

Es por eso que montar un e-commerce es el sueño de buena parte de los colombianos en la actualidad, no solo de quienes quieren potenciar sus negocios a través de las ventas digitales, sino también para aquellos que están planteándose la idea de emprender un nuevo negocio. Pero, ¿cómo está evolucionando realmente este canal de consumo en nuestro país?

Crecimiento del canal

Reportes recientes afirman que las transacciones digitales habrían crecido más de 180% en el último par de meses, con un porcentaje de incremento de dos dígitos casi de manera semanal. Se trata de algo que parecía impensado a inicios de año, pero que con la llegada de la cuarentena se convirtió en una realidad.

Cuando se hace un estudio generalizado sobre cuántas personas realizan transacciones a través de Internet, la cifra todavía es conservadora si se le compara con países como México, Estados Unidos o el Reino Unido, sin embargo, se trata de un crecimiento superior al que vimos durante el último quinquenio.

Se estima que actualmente el 20% de los internautas ya realiza compras periódicas a través de los canales que tienen disponibles, mientras que muchas más personas tienen entre ceja y ceja adentrarse en esta forma de consumo. Las festividades de compras, el surgimiento de plataformas especializadas, y el lanzamiento de campañas de descuento son algunos de los motivos por los que este canal de comercio sería cada vez más popular.

¿A qué retos se enfrenta?

Ante un panorama tan atractivo, son miles de personas las que piensan en crear una tienda online para vender en Internet pero, si bien es cierto que se trata de un canal de alta rentabilidad, también es uno que se enfrenta a retos difíciles de sortear, no solo por el contexto de la pandemia actual, sino de la propia naturaleza social, política y económica de nuestra región.

Según un reportaje del Grupo ZFB, un conjunto de empresas enfocadas en la identificación de oportunidades de negocio mediante la internacionalización, el e-commerce colombiano se enfrenta a retos importantes como los inhibidores regulatorios, una falta de articulación entre los actores de la cadena de valor, y dificultades para la disrupción.

Explican además que la legislación aduanera colombiana es rígida y aún no toma en cuenta las necesidades del comercio electrónico al momento de incentivar las ventas hacia el exterior. Citando a la Cámara de Comercio Electrónico, afirman que es necesaria la canalización de divisas mediante el mercado cambiario, la modernización de la legislación, y la articulación de las zonas francas para apoyar este canal.

Nuevos hábitos de consumo

Esto ha potenciado el posicionamiento de nuevos hábitos de consumo, no solo clasificados así por ser completamente distintos a los que veíamos en el pasado, sino por tener las herramientas digitales como parte central de cada compra. Esto lo afirma un reporte reciente de la firma de investigación de mercado, Marketteam.

El primer dato de importancia que arroja este, es que los colombianos enfocaron la mayoría de sus gastos online en los alimentos terminados, teniendo al pollo como el más demandado. Este es seguido por la comida casera, la pizza, las hamburguesas, la comida oriental, y otras formas de comida rápida.

Sin embargo, algo interesante de esta nueva forma de consumo es que buena parte de los compradores no se decanta por las grandes distribuidoras, sino que optan por los negocios «vecinos». Se trata de una forma de consumo positiva ya que demuestra que los pequeños negocios de barrio también están sacando provecho a las herramientas de digitalización.

¿Y los métodos de pago?

Todo esto ha venido acompañado de la implementación de nuevos métodos de pago para agilizar las compras y hacerlas más seguras. Reportes recientes afirman que desde la llegada de la pandemia, cada vez son más las alternativas de pago que se posicionan en el país para brindarle alternativas a los consumidores.

Estos revelan que, aunque muchas personas todavía utilizan crédito al momento de comprar, son métodos de pago más directos y enfocados en el débito los que se están posicionando. Herramientas como PayPal, PayU, Payvalida, ePayco y PlacetoPay estarían entre las más utilizadas tanto por consumidores como vendedores.

El crecimiento que está experimentando el comercio electrónico durante la pandemia es algo inesperado para Colombia, sin embargo, se trata de la oportunidad perfecta para que nuestro país siga avanzando hacia la adopción de la tecnología dentro del día a día de la población. Aunque no parezca demasiado importante, en realidad es la clave para el posicionamiento de nuestro país como una potencia en ventas.