El Ministro de Relaciones Interiores de Venezuela Néstor Reverol cobró grandes sumas de dinero a cambio de brindar protección a envíos regulares de cientos de kilos de cocaína hacia México, Centroamérica y Estados Unidos, muestran documentos presentados en una Corte Federal de Nueva York.

Reverol, quien actualmente coordina la feroz represión que ha dejado cerca de 40 muertos en Venezuela, es acusado por la Fiscalía Federal del Distrito Este de Nueva York de haberse convertido en uno de los principales actores del narcotráfico en esa nación cuando encabezaba la agencia antidroga (ONA).

“Específicamente, a cambio de pagos de narcotraficantes [Reverol y sus cómplices], entre otras cosas, alertaron a traficantes sobre futuras redadas o las ubicaciones de las actividades antinarcóticos para que los narcotraficantes pudieran cambiar los puntos de almacenamiento de droga o alterar las rutas o los tiempos de traslado y de esa manera evitar ser detectados”, señala la acusación que había permanecido sellada por casi dos años.

La acusación también nombra como cómplice a Edylberto José Molina Molina, quien se desempeñaba como subdirector de la ONA. Reverol fue nombrado jefe de esa agencia en el 2009 antes de ser designado como ministro de Relaciones Interiores en el 2012 por el entonces presidente Hugo Chávez.

Tras una breve ausencia, Reverol volvió a ser nombrado como ministro de Relaciones Interiores en el 2014 y actualmente está a cargo de los organismos de represión que combaten a los manifestantes en Venezuela, cuyas acciones han dejado un saldo de al menos 39 muertos, más de 700 heridos y más de 1,000 detenidos.

Según el documento presentado por la fiscalía federal, Reverol y sus cómplices “detuvieron o frenaron investigaciones de narcotráfico o acciones contra el narcotráfico para demitir que vehículos cargados con droga pudieran salir de Venezuela”.

De la misma manera, orquestaron “la liberación de individuos detenidos por narcotráfico o por sospecha de estar involucrados en actividades de narcotráfico”, y se las arreglaron para liberar fondos y cargamentos de droga incautados.

Los acusados también impidieron el arresto y la deportación de individuos que eran buscados por la justicia de otros países, incluyendo Estados Unidos.

“Gracias a la asistencia de los co-conspiradores, los narcotraficantes pudieron operar en Venezuela y exportar drogas a Estados Unidos”, manifiesta la acusación.

“Los envíos exportados desde Venezuela típicamente consistían en cientos de kilogramos de cocaína, y en ocasiones superaban los mil kilos por envío, y por lo menos una porción de esos narcóticos era importado ilegalmente a Estados Unidos”, señala la fiscalía.

La justicia estadounidense había anunciado en el 2015 que Reverol y Molina estaban bajo investigación, acusando a los dos funcionarios venezolanos de usar “sus posiciones de poder para facilitar [las operaciones de] organizaciones del narcotráfico”.

El fiscal federal del distrito este de Nueva York, Robert Capers, denunció en ese momento lo que llamó “el más insidioso y peligroso aspecto del narcotráfico internacional: la habilidad de los cárteles de la droga de infiltrar y corromper los más altos escalones del gobierno”.

La justicia estadounidense ha actuado contra varias prominentes figuras venezolanas por cargos de narcotráfico.

Dos sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, fueron declarados culpables el año pasado de conspirar para importar 800 kilogramos de cocaína a Estados Unidos.

Los sobrinos –Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas–, podrían ser sentenciados a más de 20 años de cárcel en una audiencia prevista para el próximo mes.

En marzo del 2013, Vassyly Kotosky Villaroel Ramírez y Rafael Antonio Villasana Fernández, oficiales de la Guardia Nacional, fueron acusados de traficar drogas entre 2004 y 2009, usando vehículos oficiales para transportar toneladas de cocaína desde Colombia a puertos y aeropuertos en Venezuela.

Y en mayo de 2015, los diarios estadounidenses El Nuevo Herald y The Wall Street Journal informaron que las autoridades norteamericanas también investigaban al ex presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, uno de los principales poderes detrás del chavismo, por supuestos nexos con envíos de droga a Estados Unidos.

Por: Antonio María Delgado
El Nuevo Herald


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