“La artritis reumatoide, AR, es una enfermedad crónica, que aunque no se puede curar, puede ser contralada; considero que este es el primer aprendizaje que debe tener el paciente para aceptar su enfermedad y aprender a convivir con ella buscando siempre mejorar su calidad de vida”.
María Mercedes Rueda, paciente diagnosticada con Artritis Reumatoide

  • La edad de mayor frecuencia de esta patología se encuentra entre los 35 y 55 años. Periodo en que las mujeres ejercen múltiples roles, incluida la maternidad que se hace más compleja por el dolor y la dificultad de movilidad.

La Artritis Reumatoide, AR, es una enfermedad crónica, autoinmune que afecta principalmente a mujeres y se caracteriza por un fuerte impacto en la funcionabilidad de un paciente, debido a la actividad inflamatoria que se genera sobre sus articulaciones; principalmente puede presentarse en manos y pies, aunque también puede comprometer rodillas, codos y cadera. El 85% de los casos de Artritis Reumatoide corresponde a la población femenina. En Colombia se ha encontrado que esta proporción puede ser de 5 a 1, en relación entre hombres y mujeres.

Según la Doctora María Constanza Latorre, médica reumatóloga “el dolor de la Artritis Reumatoide se presenta posterior a un reposo prolongado y mejora con la actividad; por esta razón, los síntomas son más intensos en la mañana, al despertar. En ciertas situaciones se puede acompañar de sensación de rigidez o entumecimiento en el cuerpo que puede durar desde unos pocos minutos hasta horas; así mismo, sensación de fatiga, pérdida de peso y anemia crónica. Su sintomatología se puede presentar de manera progresiva o de rápida instauración.”

El pico de aparición se encuentra entre los 35 y 55 años, aunque se puede manifestar desde la infancia o en adultos mayores. Dentro de los factores de riesgo asociados a la enfermedad están:

  • Susceptibilidad genética
  • Sexo y edad
  • Obesidad
  • Tabaquismo
  • Agentes infecciosos
  • Factores hormonales, nutricionales, socioeconómicos y étnicos

Cabe resaltar que la mayoría de estos factores probablemente estén asociados con la aparición y severidad de la enfermedad.

María Mercedes Rueda, paciente diagnosticada con Artritis Reumatoide hace 42 años, asegura que “la enfermedad es muy difícil para cualquier persona y en especial para una mujer ama de casa, con hijos pequeños, dado que el padecimiento dificulta realizar labores cotidianas como vestirse, coger un objeto y hacerse cargo del hogar. Las actividades que para todos son normales y habituales como: tomar transporte público, subir y bajar escaleras o incluso peinarse, se vuelven una odisea para pacientes con AR. Sin embargo, lo más importante es aceptar la enfermedad y aprender a convivir con ella, sabiendo que los hábitos de vida saludable, hacer ejercicio y seguir las instrucciones precisas del médico contribuyen a tener una buena calidad de vida”.

La especialista en reumatología Dra. Latorre, hace un llamado importante a los pacientes para que una vez sean diagnosticados y su médico les indique el tratamiento a seguir, lo cumplan al pie de la letra; enfatiza que siempre se debe tener una visión integral y dinámica del tratamiento en el paciente con Artritis Reumatoide y añade que hoy en día hay una amplia gama de posibilidades en la parte farmacológica, que buscan no solamente controlar el dolor sino que evitan la progresión de la enfermedad; permitiendo al paciente tener una mejor calidad de vida. Es indispensable tener un tratamiento integral que incluya terapia física y ocupacional, nutrición, psicología, entre otras,  orientada por profesionales de la salud y adecuada para las condiciones individuales del paciente.

Para la paciente María Mercedes Rueda, “lo más importante es no tener dolor, de esta manera, las articulaciones están bien y puede llevar a cabo las actividades de la vida diaria. Para disminuir el riesgo de posibles discapacidades, se recomienda acudir lo antes posible al médico, evitando así el progreso de la enfermedad.  Al no estar inflamado, el paciente puede estar en remisión, esto quiere decir que su enfermedad no avanza. Una de las metas de los pacientes con Artritis Reumatoide, es lograr un estado controlado de la enfermedad, siguiendo las recomendaciones y el tratamiento ordenado por el médico tratante”.

Para concluir, la doctora Latorre recomienda tener hábitos de vida saludables, hacer ejercicio, tener una dieta balanceada donde se incluyan todos los grupos alimenticios, evitar el cigarrillo, ya que se ha encontrado que el tabaquismo aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad.


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