La cadena farmacéutica sueca Apotek Hjärtat (‘Farmacias corazón’) se ha propuesto ayudar a los habitantes de ese país a cumplir con, al menos, uno de sus propósitos de Año Nuevo: dejar de fumar.

Para ello, ha instalado un anuncio interactivo en la estación de autobuses de Odenplan, una de las más transitadas de Estocolmo, que tose cada vez que alguien fuma cerca, demostrando así cómo afecta el humo del tabaco a terceros. Al finalizar la ‘performance’, se publicita una conocida marca de productos para dejar de fumar.

El truco es relativamente simple. El cartel integra un sensor de humo y otro de movimiento en la parte inferior, que conecta con el software y la pantalla donde se muestra una imagen en blanco y negro aparentemente estática, pero que termina tosiendo cada vez que algún fumador activo pasa cerca del anuncio, logrando algunas reacciones interesantes, como puede observarse en el video.

Fredik Kullberg, la mente creativa detrás de la agencia que concibió esta original idea señala que su intención era crear una campaña que tocara a la gente, pensando en cómo hacer que la comunicación establecida por el cartel fuera algo de lo que valiera la pena hablar, para plantearse la idea de dejar de fumar