Después de que en 2011 Paul Allen, cofundador de Microsoft, nos adelantara que estaba interesado en llegar al espacio, hoy finalmente tenemos noticias de su ambiciosa nueva compañía. Pero para sorpresa de todos se trata de una compañía espacial un tanto diferente a lo que teníamos en mente, ya que no se basa en cohetes ni transbordadores, sino en un gran avión bautizado como Stratolaunch.

La compañía es conocida como Stratolaunch Systems y su objetivo es que por medio de este avión puedan transportar cohetes hacia el espacio, dejarlos para que sigan su camino mientras que el avión regresa a tierra y se prepara para un nuevo lanzamiento. Sí, algo muy similar a lo que hace SpaceX y Blue Origin con sus cohetes reutilizables, la diferencia es que aquí se usará un avión gigantesco.

Stratolaunch Systems

El avión es enorme, su envergadura es de “nada más” 117 metros, la que lo convierte en el más grande en su tipo. Su peso es de aproximadamente 227 toneladas sin carga, pero será capaz de moverse con un peso máximo de poco menos de 600 toneladas.

Para mover todo este peso el Stratolaunch se apoya sobre 28 ruedas que lo ayudan a circular en pista, mientras que en el aire usará seis potentes motores de avión 747. Este avión será capaz de transportar cohetes a una altitud máxima de 10,6 kilómetros (35.000 pies), y la parte interesante es que para su despegue necesitará al menos 3,6 kilómetros de pista, mientras que un avión comercial sólo necesita poco más de 2 kilómetros.

¿Y por qué un avión y no un cohete como todo el mundo? Según Allen, el usar un cohete y una plataforma de lanzamiento es costosísimo, además de que se requiere de un montón de combustible, por ello ha decidido darle la vuelta, ya que estima que con este tipo de lanzamientos con avión podría reducir los costes en hasta un 60%, además de que el avión se puede volver a usar con un mantenimiento mínimo.

Incluso Stratolaunch ya tiene su primer cliente con Orbital ATK, quienes están contratando los servicios de la nueva compañía de Allen para enviar un cohetes con varios satélites pequeños durante 2020.

El primer vuelo de demostración estaba programado para 2016, pero debido a problemas de diseño y potencia en los motores tuvieron que aplazarlo. Hoy finalmente están confirmando que este vuelo se llevará a cabo en 2019, claro, si todas las pruebas son satisfactorias. Por ejemplo, hoy fue la primera vez que el avión salió del hangar para su prueba de combustible, donde también se probó la resistencia de las ruedas, además de que fue el pretexto perfecto para presentarlo en sociedad.

En las próximas semanas se realizarán pruebas de vuelo, de velocidad en tierra, y resistencia en general. El objetivo a largo plazo de Stratolaunch Systems es apoyar en misiones tripuladas para la NASA, donde aseguran que podrán cobrar hasta un 70% menos de lo que cobran los rusos actualmente por llevar astronautas norteamericanos al espacio.espectacular#ixzz4inS5e15i


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