Detrás de estos expertos en finanzas estructuradas hay una labor que va más allá de entender los números. También, de adecuarlos a la realidad para que actores distintos hablen un mismo idioma y fluyan los negocios que consolidan la economía.

El mundo está experimentando cambios, cada vez más frecuentes y de mayor impacto, y con la globalización las reacciones en el mercado son inmediatas. De allí que las finanzas estructuradas toman más relevancia y, detrás de ellas, el rol del banquero de inversión cobra más preponderancia. Su papel de asesorar y adelantar inversiones a mediano y largo plazo resultan vitales para una planeación estratégica e inteligente en las compañías.

Por lo menos cuatro escenarios conforman las condiciones que hacen necesaria la figura de los expertos en el mercado de las finanzas estructuradas, como son los banqueros de inversión.

El banquero de inversión es una persona que facilita transacciones financieras normalmente entre dos entes en el mercado privado. Allí se unen empresas y proyectos que necesiten recursos, con fondos, bancos o family office (empresas especializadas en manejar los patrimonios de las familias), o inversionistas que los poseen. En esencia, es el responsable de poner a dos protagonistas en una latitud para ponerlos a hablar el mismo idioma.

Asumir ese rol en la actualidad es importante porque todas las empresas tienen necesidades de invertir sus recursos en algún momento, pero no tienen el expertise de hallar el foco para ubicarlos. El banquero de inversión tiene mapeado los escenarios para invertir los recursos para futuros negocios.

Normalmente una empresa tiene un área que es la de tesorería o de manejo de la planeación financiera. Muy a pesar de ello, quienes están en estos departamento no tienen los conocimientos ni los contactos para atraer dichos recursos.

El papel del banquero de inversión es descifrar el lenguaje empresarial y de emprendimiento. En el mercado de las finanzas estructuradas, sabe la información que los actores requieren, pero además como debe ser presentada para hacerla práctica y funcional para los resultados, convirtiéndose en un catalizador de los negocios entre las dos puntas opuestas de la ecuación.

Las habilidades del banquero

En esencia, tres habilidades hacen al profesional capaz de lograr resultados eficaces en los escenarios anteriomente descritos.

  • -Primero, la técnica. Entender muy bien los estados financieros, las proyecciones, lo qué dicen para saber las posibilidades que brindan.
  • -Segundo, saber entender las necesidades tanto del empresario como de quien tiene los recursos. Ver qué es viable y qué no y por dónde dirigirlo. Muy a menudo, empresarios creen optar por una deuda, cuando realmente necesitan es un aporte de capital. O también, necesitar más recursos cuando realmente requieren es un plan de reestructuración. De lo que se trata es no solo de entender los números sino de adecuarlos a la realidad.
  • -Tercero, la capacidad de relacionamiento con líderes de alto nivel. Esta es una habilidad determinante.

En general, los profesionales que tienen formación en finanzas estructuradas son capaces de consolidar transacciones y abrir la puerta a varios tipos de inversión. Muchos inversionistas extranjeros, antes de tomar una decisión de empezar de cero en otro país, adquieren una compañía o tienen un socio local. Eso es una transacción que los banqueros de inversión facilitan, pues se traduce en la búsqueda de compañías para adquirir y(o) tener una pista de aterrizaje más segura a la geografía donde quieren entrar.

De allí la importancia de tener un plan de carrera en el que se estructuren las habilidades necesarias para ser un banquero de inversión. En Colombia, instituciones como el CESA preparan en sus programas a los profesionales para ser competitivos en los mercados financiero y bursátil.

Lo que logra abrir las puertas y entender las necesidades en este campo para generar transacciones eficaces dado que los banqueros de inversión facilitan que los recursos fluyan entre quienes necesitan de ellos y quienes los poseen.