Ya lo escribimos en El Cooperanteque a Nicolás Maduro no le importa que Venezuela sea expulsada de la Organización de Estados Americanos. Y dijimos que no le importaba, por cuanto el plan precisamente era ese: procurar el aislamiento del país para consolidar una dictadura al peor estilo cubano, pues la asesoría, se sabe, proviene de la inteligencia comunista de aquella isla, cuyos habitantes no han podido escapar de una férrea dictadura que data desde 1959 a la fecha. Y no ha pasado nada. Allí sigue el castrismo atornillado en el poder de manera directa o indirecta, pues Miguel Díaz-Canel, quien se supone es el relevo de Raúl Castro, es una pieza más escogida por la dinastía que continúa manipulando los hilos del poder, ídem que en Corea del Norte, otra nación que tampoco ha podido librarse del comunismo.

Pero América Latina es y debe ser la mayor preocupación, por cuanto el problema de Venezuela ya se ha extendido a Nicaragua, país donde también pretenden imponer una dictadura al calco de la venezolana.

Ya Fidel Castro tenía sus planes expansionistas desde 1959. De allí que hubiera pretendido abordar a Rómulo Betancourt infructuosamente con el objeto de conseguir una alianza que le permitiera disfrutar de los recursos de Venezuela. Como Betancourt se negó y combatió enérgicamente al comunismo, Castro optó por procurar la invasión militar. Por fortuna, en aquella oportunidad, la reacción de la Fuerza Armada fue categórica y los planes fueron frustrados.

Siguió el hilo democrático hasta 1998, cuando ya el cáncer cubano comenzaba a operar en el ambiente electoral de Venezuela; es decir, Hugo Chávez. No había retorno. La vieja cúpula no logró sostenerse en el poder. Luego vino la sucesión de errores de la disidencia desde 1999 hasta la fecha. Todavía cometen errores. No se unifican. Y mientras tanto, la comunidad internacional se alista para aislar tanto a Venezuela como otrora hicieron con Cuba.

Extirpar el cáncer del comunismo en América Latina, solamente se logrará cuando sea también extirpada la dictadura comunista de Cuba, pues por lo visto, Fidel Castro pudo invadir Venezuela sin disparar un solo tiro. Militarmente. Se han infiltrado en la Fuerza Armada. Y también en otros estamentos gubernamentales.  Y ahora pretenden lo mismo con Nicaragua.

Por: Danny Leguízamo
El Cooperante