Las empresas pasan por situaciones difíciles. Las llamadas crisis a veces son superadas sin grandes problemas y, en otras ocasiones, deben tomarse decisiones más drásticas. El concurso de acreedores puede representar una buena fórmula para seguir adelante si la compañía no puede hacer frente a las deudas

Cada país establece la naturaleza de los procedimientos que se han de seguir cuando una empresa se encuentra en situación de insolvencia. En España, se sigue el concurso de acreedores, un procedimiento judicial que tiene la finalidad de resolver los problemas de falta de liquidez para afrontar las deudas o las obligaciones financieras contraídas por la compañía. Para todas las empresas colombianas que tengan filiales en España, este artículo es más que interesante.

Con este recurso se pretende atender a los pagos de forma ordenada, así como lograr soluciones que eviten la quiebra de la compañía y permitan su viabilidad. El proceso se lleva a cabo bajo la supervisión de un legislador o agente concursal. Entre las medidas que se toman, se negocian quitas, se paralizan ejecuciones y se aplaza el pago de la deuda, todo con el objetivo de conseguir que la empresa siga adelante.

Tipos de concursos de acreedores.

El concurso de acreedores habitualmente se divide en dos categorías dependiendo de quién sea el que inicie el procedimiento.

Por una parte, el concurso de acreedores necesario es el que se inicia por parte de uno o varios acreedores para defender sus intereses. Por otra, el concurso voluntario, que es aquel en el que la iniciativa parte de la propia empresa que, viendo la situación en que se encuentra, decide someterse a esta vía para ganar tiempo e intentar sacarla a flote.

Pero todavía queda una modalidad más, es la que se conoce como concurso de acreedores express, especialmente beneficioso para aquellas empresas que deciden echar el cierre. En este caso no se pretende salvar la empresa y, en lugar de ganar tiempo, lo que se quiere es finalizar con el proceso cuando antes. Esta modalidad nació en 2011.

Aparece con el compromiso de satisfacer las necesidades de empresarios o empresas que no cuentan con bienes suficientes para hacer frente a todas las deudas contraídas, teniendo en cuanta que en un futuro es más que probable que tampoco puedan. El objetivo es no prolongar la situación durante años, con unos costes de tiempo y dinero con los que no cuenta la compañía, por lo que la única salida que queda es la de cerrar.

El concurso express posibilita la extinción de la sociedad casi de inmediato, sin hacer liquidación de bienes, siempre que estos sean inexistentes o tengan muy poco valor. Al tratarse de una modalidad poco común, hay que rodearse de asesores legales que cuenten con dilatada experiencia para conseguir los resultados deseados.

Ventajas del concurso express.

Uno de los beneficios del concurso express es que no existe la figura del administrador concursal, solo se necesita que el empresario entregue la documentación necesaria para justificar el concurso y que el juzgado la examine. Es importante contar con asesoramiento legal para entregar todos los documentos en orden y debidamente actualizados.

Otra ventaja es que el coste es mucho menor al no existir ni administrador, ni fase común, convenio o liquidación, el ahorro es considerable. Además, al no haber fase de calificación, no se valora la responsabilidad del deudor o se pone en duda.

Todo el proceso queda resuelto en un solo acto, en el que el juez dicta la apertura y la conclusión del concurso. Así mimo, el juez pide la extinción de la sociedad y la clausura de la hoja registral. De este modo, no solo las empresas salen ganando cuando su objetivo es finalizar con la actividad, sino que la propia Administración de Justicia ve reducida su carga de trabajo notablemente.

Dipcom Corporate.

Cuando se inicia cualquier procedimiento legal, sea la organización española o colombiana, pero con filiales en este país, deben contar con un asesoramiento legal adecuado para no dar ningún paso en falso.

En el caso de los concursos de acreedores, ya sean forzosos, voluntarios o express, Dipcom Corporate es el equipo legal que se necesita para llevarlos a buen puerto. Igor Ochoa es el reconocido experto internacional, español, experto en gestión de crisis que se encuentra al frente de la consultora Dipcom Corporate.

Esta consultora, especializada en la gestión de empresas en crisis, tienen una dilatada experiencia en este tipo de procedimientos. Ofrecen a sus clientes todo el asesoramiento legal, económico y financiero que necesiten, ya sea que el objetivo sea cerrar el negocio o agotar todas las vías para darle una segunda oportunidad.

Las herramientas que pone al servicio del cliente Dipcom Corporate van dirigidas a superar las crisis por las que pasa cualquier negocio o a cerrar la compañía si es la opción más ventajosa. Incluso una vez que la empresa ha sido liquidada, pueden ayudar a trazar una nueva estrategia para empezar de cero.