El Constitucional de Corea del Sur depone a la presidenta Park Geun-hye

131

Corea del Sur celebrará elecciones presidenciales en un plazo máximo de 60 días. El Tribunal Constitucional aprobó este viernes por unanimidad la destitución de la presidenta Park Geun-hye.

Es la primera vez, desde la implantación de la democracia en este país en los años ochenta, que un líder elegido en las urnas es depuesto. Park está implicada en el mayor escándalo de corrupción y tráfico de influencias del país en décadas.

En una vista que había suscitado una enorme expectación, y que se televisó de manera excepcional -normalmente las cámaras no están permitidas en las salas del Constitucional- los ocho jueces corroboraron la decisión de la Asamblea Nacional en diciembre y declararon que Park ha “perjudicado seriamente el espíritu democrático y de respeto a las leyes”.

“La presidenta Park Geun-hye … ha quedado destituida”, declaró el presidente del tribunal, Lee Jung-mi. Park, de 65 años, llegó al poder en 2012. La hija de Park Chung-hee era la primera mujer presidenta de Corea del Sur. Pese a haber sido elegida con el segundo porcentaje más alto de la historia democrática del país, se marcha como la más impopular.

Su aprobación ha llegado a rondar apenas el 5%, y centenares de millares de personas se lanzaron a las calles durante semanas para exigir su destitución hasta que en diciembre la Asamblea Nacional votó a favor de la destitución. La desde ahora expresidenta está acusada de haber colaborado con su amiga Choi Soon-Sil, apodada la “Rasputina surcoreana”, para presionar a las grandes multinacionales surcoreanas y que estas firmas donaran fuertes sumas de dinero a las fundaciones y compañías que Choi controlaba. Buena parte de esas cantidades, según la acusación, acabaron en el bolsillo de la empresaria.

El escándalo ha salpicado a Samsung, el principal conglomerado empresarial surcoreano, cuyo heredero, Lee Jae-Yong, ha sido detenido como sospechoso de delitos de soborno y malversación. La confirmación de la destitución y la convocatoria de nuevas elecciones según lo previsto en la Constitución surcoreana llegan en un momento complicado para el país.

Corea del Norte sigue adelante con su programa de armamento, y esta semana lanzó cuatro misiles de alcance intermedio al mar de Japón. China amenaza con una guerra comercial tras el comienzo del despliegue del escudo antimisiles estadounidense THAAD en suelo surcoreano: aunque Seúl y Washington afirman que el sistema tiene como fin impedir ataques del norte, Pekín teme que pueda dirigirse también contra su territorio.


Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente