Al recapacitar que los efectos positivos sobre el crecimiento y la inflación del estímulo fiscal propuesto por el entonces candidato republicano durante la campaña –un recorte de impuestos a los más ricos y a las empresas– tendrá efecto en el mediano plazo, los inversionistas optaron por tomar utilidades sobre las compras hechas desde la semana pasada, mientras esperan mayor información para tener una idea más precisa sobre el estado actual de la actividad económica y la inflación. En contraste, muchos índices de las bolsas de los mercados emergentes subieron por segundo día consecutivo.

De manera paralela, los bonos de la deuda pública norteamericana de corto plazo se desvalorizaron, por la inminencia de un incremento de la meta para la tasa de interés sobre los fondos federales de la Reserva Federal el mes entrante, a la cual los operadores de los mercados asignan una probabilidad de 94%, de acuerdo con los futuros de esa tasas compilados por Bloomberg. Como los de la parte corta se desvalorizaron más que los de la parte larga, la curva de rendimientos se aplanó.

La inminencia del incremento de las tasas de interés en los Estados Unidos mantiene un dólar fuerte frente a las demás monedas, tanto de las economías avanzadas como de las emergentes.

La fortaleza del dólar depreció de una manera leve el peso. De tal modo, el dólar se negoció en promedio a $3.131,19 en el mercado interbancario colombiano, lo cual representó un depreciación diaria de 0,2% (o COP 5,7) de la moneda nacional.