El futuro es el binomio humano-máquina

282

RobotLos logros de las máquinas son portentosos, pero la inteligencia artificial aún está muy lejos de superar a la humana y el futuro no será una distopía: resultará de la cooperación hombre-máquina.

Es cierto que los avances tecnológicos han cambiado las pautas de fabricación, de relación, de “todo aquello a lo que estábamos acostumbrados tras la tercera revolución industrial”, indica a Efe el director de la consultora IDC en España, José Antonio Lorenzo.

Y que forzarán una “reconversión del empleo”: en 10 años, el 65 % de los empleados trabajarán en profesiones que no existen hoy.

El director del Instituto de Investigación de Inteligencia Artificial del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Ramón López de Mantarás, reconoce que las máquinas han superado al humano en tareas específicas, en áreas donde se puede “delimitar mucho el problema” y hay reglas claras.

“Pero el mundo real es mucho más complejo que un tablero de juego: las reglas no son claras, hay mucha incertidumbre, mucha imprevisión, muchas cosas que no se ven. (…) La inteligencia artificial no tiene conocimientos de sentido común“, sostiene.

Los robots industriales suelen dedicarse a una única tarea y en el caso de que puedan realizar más su reprogramación es costosa y lenta, aclara el profesor del departamento de Automática, Ingeniería Eléctrica y Electrónica e Informática Industrial de la Universidad Politécnica de Madrid, Antonio Barrientos.

Es la causa de que Mercedes y Toyota hayan sustituido algunas máquinas por humanos para tareas de personalización de coches: no es que la persona lo haga mejor, pero es más fácil emplearla que reconfigurar un robot para hacer unas pocas unidades.

“Tenemos mecanismos mentales muy poderosos y las máquinas, aunque son muy fuertes y tienen una capacidad de cálculo enorme, no procesan la información de una forma tan compleja“, subraya Barrientos.

Según el estudio de la Universidad de Oxford ‘Technology at work 2.0: the future is not what it used to be’, la percepción y la manipulación, la inteligencia creativa y la inteligencia social son los tres cuellos de botella para la automatización.

La clave del progreso, según estos expertos, está en la combinación de las inteligencias artificial y humana. “Necesitamos desarrollar habilidades que nos permitan trabajar con las máquinas más que competir contra ellas”, destacan desde la Universidad de Oxford.

La Federación Internacional de Robótica (IFR) coincide: “En el futuro habrá robots trabajando mano a mano con humanos, lo que ayudará a reemplazar procesos rígidos de producción con estructuras flexibles”.

IFR pronostica que en los próximos años gracias al crecimiento del uso de robots se creará un millón de puestos de trabajo de alta calidad.

“El gran error es pretender dar una autonomía completa a las máquinas. (…) Mucho del software que nos parece que lo hace todo de forma automática está periódicamente revisado por humanos. El futuro está en la simbiosis humano-máquina”, subraya López de Mantarás.

“El equipo es mejor que cualquiera de ellos por separado“, dice, como se ha demostrado ya con el “ajedrez Centauro”, en el que el jugador de carne y hueso se apoya en los datos del ordenador para decidir sus jugadas.

“Por supuesto que seguiremos siendo insustituibles. Y por muchísimos años. Ni mis bisnietos ni mis tataranietos van a ser sustituidos por las máquinas inteligentes“, concluye el científico.


Permitida su reproducción total o parcial citando la fuente