Los dos principales pilares que quedaban de la estructura del puente Morandi en Italia  fueron destruidos con explosivos este viernes.

La detonación tuvo lugar a las 09.37 (07.37 GMT) y las 4.500 toneladas de hormigón y acero de los dos gigantescos pilares se convirtieron en una inmensa nube de polvo en siete segundos, ante la mirada de numerosos habitantes, que seguían la demolición desde el perímetro de seguridad.

Los dos vice primeros ministros italianos, Matteo Salvini (La Liga) y Luigi Di Maio (Movimiento 5 Estrellas), estaban presentes en el lugar, en medio de una polémica sobre una posible revocación de las concesiones de la empresa italiana Atlantia, que gestiona el puente a través de la firma Aspi (Autostrade per l’Italia).

Para la demolición, tuvieron que ser evacuados cerca de 4.000 vecinos, aunque los habitantes que vivían directamente bajo el puente tuvieron que abandonar sus alojamientos desde el día de la tragedia.

«Todo sucedió como estaba previsto», dijo el alcalde de Génova, Marco Bucci, a la espera del visto bueno de los expertos al final de la tarde para autorizar a los vecinos regresar a sus casas.

Se dispusieron depósitos de agua y cañones de irrigación en el sector para establecer un muro de agua con tal de evitar la dispersión de polvo fino en la ciudad.