Las palabras de Donald Trump (“trumpismos”, en el argot) durante la comparecencia junto al presidente de la República italiano Sergio Mattarella en la Casa Blanca han causado gran hilaridad en las redes sociales.

«Estados Unidos e Italia están vinculados por una herencia cultural y política desde hace miles de años, en la Antigua Roma».

La antigua Roma se extiende durante un larguísimo período histórico, entre el 743 a.C. y el 476 d.C., pero difícilmente ha coincidido un solo minuto en el tiempo con Estados Unidos, que no se fundó hasta 1776, trece siglos después de la caída de Roma ante el empuje de los bárbaros (los hérulos, en concreto).

Lo más inquietante del desliz es que minutos antes, Trump había glosado la figura del navegante genovés Cristóbal Colón que como (casi) todo el mundo sabe descubrió el Nuevo Mundo para Europa en 1492.