El inquietante último mensaje de uno de los chicos perdidos en el mar

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Perry Cohen y Austin StephanosDos chicos desaparecidos en el mar protagonizan un caso que conmueve a Estados Unidos. Son Perry Cohen y Austin Stephanos, ambos de 14 años, residentes de la localidad de Tequesta, en Florida. Fueron vistos por última vez el 24 de julio de 2015, cuando partieron en una excursión de pesca.

Antes de salir en la embarcación, Perry Cohen le mandó un mensaje a su madre, Pamela. Como su tablet no funcionaba, le escribió desde el iPhone de su amigo Austin. Este aparato estaba dentro del bote en el que navegaban los chicos y fue hallado – junto a otros objetos personales – en marzo de 2016, en las costas de Bermudas.

“Mamá, es Perry. Mi iPad está muerto, te envío un mensaje de texto en un rato. Te amo”, le escribió esa mañana el adolescente, según lo publicado en CBS Miami. Ella le respondió: “Ok. Quería que durmieras en casa hoy, te extraño. Salimos el domingo para Nueva York. ¿Qué hay de tu trabajo?”. Y el chico le contestó: “Pero iba a dormir en…” Nunca terminó el mensaje.

Por esta conversación -inconclusa y angustiante- Pamela Cohen tiene la esperanza de que ese teléfono contenga información sobre lo que le pasó a su hijo.

Primero le pidió a Carly Black y William Blu Stephanos (padres de Austin) que se lo dieran a un grupo de investigadores para analizar su contenido. Luego fue más allá: interpuso una demanda para exigir que lo entreguen. El tema fue tratado en una audiencia que se realizó el viernes en una corte del condado de Palm Beach. Allí, el juez Gregory Keyser ordenó que el teléfono sea enviado a la empresa de tecnología Apple, para que intente recuperar la información y luego envíe los resultados a la corte.

Mientras tanto, Pamela comparte en su cuenta de Instagram mensajes y fotos dedicados a su hijo. “Soy muy afortunada de haber sido la mamá de Perry. Él me enseñó mucho sobre el amor y la risa. Mientras tuve la responsabilidad de la maternidad, nuestras almas siempre estaban conectados y hemos aprendido mucho el uno del otro”, escribió. “Perry y yo compartimos un amor de libro de cuentos, un amor que deseo que todo el mundo experimente, ya que tu vida nunca será verdaderamente completa hasta que lo hayas compartido. Soy amada y Perry es amado. Por siempre y para siempre”, concluye esta madre desolada.

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