En la 2ª guerra mundial las tropas aliadas hundieron el buque alemán Bismarck con 2200 soldados a bordo. Entre los sobrevivientes hubo solo 115 personas y en especial un animal, los ingleses encontraron un gato flotando que viajaba en el Bismarck.

Lo rescataron y le dieron el nombre de «El insumergible Sam», que pasó a ser parte de la tripulación del barco inglés.

Ese barco, el HMS Cossack, también fue atacado y dañado por un torpedo disparado por el submarino alemán U-563y otra vez Sam sobrevivió.

El gato fue transferido al portaaviones HMS Ark Royal que casualmente también fue destruido y sorprendentemente el gato «Sam» volvió a sobrevivir

Sam, que ya había ganado simpatía y admiración, se jubiló de sus deberes militares, retirándose al campo en Inglaterra, donde vivió por 14 años más.