Hace 24 años, Vladimir Putin no era el presidente de Rusia. Era el presidente de la Federación Rusa de Judo y el líder del equipo que participó en el Campeonato de Europa que se disputó en el Palacio de los Deportes de Oviedo. En aquella competición, el equipo de Putin terminó sexto en el medallero (1 oro, 2 platas y 3 bronces) y Ucrania fue décimo tercera (1 plata y 1 bronce). La presidencia de Rusia no provocó su alejamiento del judo. El arte marcial siguió formando parte de su agencia casi a diario. Putin es cinturón negro e incluso ha llegado a alcanzar el octavo dan, una de las categorías más altas de la disciplina y algo de lo que muy pocos judocas pueden presumir en el mundo.

Pero la invasión de Ucrania también ha salpicado a la faceta, en teoría, más deportiva del presidente ruso. Putin ha sido suspendido como presidente honorario de la Federación Internacional de Judo (FIJ) después de haber sido elegido para el cargo en 2008. “Siendo presidente honorario de la Federación Internacional de Judo, un judoca emérito y reconocido y teniendo la estatura de Jefe de Estado de un país prominente, Vladimir Putin es el embajador perfecto para nuestro deporte”, comentó el presidente de la FIJ, Marius Vizer en su nombramiento.

“Es un gran honor para nuestra federación internacional, así como para toda la comunidad del judo contar con una personalidad de su reputación y prestigio. El presidente Putin representa una alta expresión de los valores del judo en el mundo”, agregó Vizer. Eso fue hace catorce años.

Hoy: “Debido al conflicto que hay en curso en Ucrania, la Federación Internacional de Judo anunció la suspensión del estatuto de Vladimir Putin como presidente honorario y embajador internacional de la Federación de Judo”, indicó la FIJ en un comunicado.

Rusia tiene una gran influencia en el judo mundial: Vizer se ha confesado en repetidas ocasiones como amigo de Putin y la Federación Europea está dirigida por el ruso Sergey Soloveychik.

No sólo el judo ha repudiado a Putin, los organizadores del Mundial de Fórmula Uno, la empresa estadounidense Liberty Media, ha decidido cancelar el Gran Premio de Rusia, que se iba a disputar en el circuito de Sochi en septiembre, debido a la invasión rusa de Ucrania.

“La Fórmula Uno visita todos los países alrededor del mundo con la visión positiva de unir a la gente y de juntar naciones. Estamos viendo cómo se desarrolla la situación en Ucrania con tristeza e impactados. Esperamos un cambio y una resolución pacífica”, dijo la FIA en un comunicado.

“La FIA, junto a los equipos, hemos hablado sobre la posición que tiene nuestro deporte y la conclusión es que es imposible cambiar el Gran Premio de Rusia en las circunstancias actuales”, añadió.

La noticia surgió después de los primeros test de pretemporada que se han realizado estos días en el circuito de Montmeló. Este es el segundo gran acontecimiento deportivo que Rusia pierde debido a su guerra con Ucrania, después de que la UEFA anunciara que la final de la Liga de Campeones del próximo 28 de mayor se disputará en París, en el estadio de Saint-Denis, en lugar de en San Petersburgo como estaba programado. La temporada 2022 de Fórmula Uno comenzará el próximo 20 de marzo en Baréin. Aún no se ha oficializado qué Gran Premio sustituirá al de Sochi.

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El conflicto bélico podría dejar otras consecuencias negativas en el estado ruso. “La invasión a Ucrania podría llevar a su destierro del deporte mundial y marcar una “ruptura” en la postura apolítica de las instituciones deportivas mundiales”, señaló el geopolitólogo Lukas Aubin en una entrevista brindada a la agencia de noticias AFP.

“Hasta ahora ya hemos visto instituciones deportivas tomar decisiones contra ciertos países. Pero en general estas instituciones eran fuertes con países débiles, y débiles con países fuertes. Y ahora, tenemos la sensación de que el momento es demasiado grave para que las instituciones deportivas digan bueno, realmente no podemos hacerlo porque es Rusia, Gazprom financia la Liga de Campeones, etc. Tengo la sensación de que estamos en un punto de ruptura y que las medidas que seguirán serán inéditas”, argumentó el especialista.

En el cuarto día de la ofensiva en Ucrania lanzada por Putin, continuaba la batalla por controlar a Kiev. El sábado, las potencias occidentales anunciaron nuevas sanciones para aislar a Rusia de los mercados mundiales, entre ellas la de excluir a bancos rusos del sistema de conexión interbancaria Swift.

En tanto, en Jarkov, la segunda ciudad más grande de Ucrania, se registró una explosión en un gasoducto tras un ataque ruso. Aún no está claro qué tan importante es el gasoducto ni si la explosión podría provocar una interrupción del suministro fuera de la ciudad o del país, indicó The Guardian. La fiscal general de Ucrania, Iryna Venediktova, dijo que las fuerzas rusas aún no pudieron tomar la ciudad que cuenta con 1,5 millones de habitantes y está ubicado a 40 kilómetros de la frontera rusa.

Por su parte, en las últimas horas un depósito de combustible se prendió fuego en una base aérea de la ciudad de Vasylkiv, ubicada unos 30 kilómetros al sur de Kiev, después de un ataque ruso. Previamente se habían escuchado dos fuertes explosiones, que se llegaron a ver desde Kiev. La intendenta de la ciudad, Natalia Balasynovych, publicó un mensaje en Facebook para los residentes: ”Pueden ver lo que está pasando, pueden ver el fuego, lamentablemente es el depósito de petróleo en la aldea de Kriachky. El enemigo quiere destruir todo alrededor, pero no tendrá éxito. Han visto que durante el día hubo un fuerte bombardeo de misiles balísticos. Nuestra base aérea también fue bombardeada, pero es nuestra, está bajo control de Ucrania”.

La invasión rusa a Ucrania sigue teniendo importantes consecuencias en el deporte profesional, con competiciones canceladas, rechazos a medirse a Rusia, deportistas declarados ‘personas non gratas’ y patrocinios en el aire.