Muchos creen, que la humanidad se autonaniquilará producto de guerras de tipo nuclear, empero muchos no entienden que hoy somos producto de una guerra ecológica (antes que biológica).

Entonces, por culpa de nuestra insensatez y codicia, en los últimos siglos hemos dañado significativamente al Planeta. Así pues, son obvios los daños en la capa de ozono lo cual causa el efecto invernadero que incrementa los huracanes, inundaciones y sequías. Los huracanes destruyen lo que hallan a su paso, y las inundaciones y sequías además de cobrar vidas en forma directa, luego causan pérdidas en las cosechas, y eso genera hambruna y el riesgo de que la población humana sufra al límite de la extinción.

También, la falta de planificación urbanística y la mala distribución de la riqueza y fuentes de producción humanas, provocan pobreza en la mayoría de la población en los países sudesarrollados. Eso implica vivir en condiciones inhumanas, con alimentación deficiente y pésimas condiciones habitacionales y de higiene. Es por eso que toman fuerza las enfermedades causadas por infecciones y contagios diversos, lo cual siega millones de vidas todos los años.

San Francisco de Asís con notable conciencia ecológica expuso: “El hombre no respeta nada porque se siente superior a todo. Es la ley de la selva. Tala bosques sin consideración, corta flores sin sensibilidad, enjaula pájaros, mata aves, quema rastrojos y construye esas cárceles que llaman zoológicos para diversión de las gentes. (…) La Creación se siente avasallada por la prepotencia orgullosa del hombre, y por eso ella reacciona con hostilidad.
Y así el agua inunda y ahoga, el fuego incendia y quema… el lobo tritura y devora, el león despedaza, la serpiente pica y muerde, las tempestades asuelan, el granizo destruye las cosechas, las fuerzas aéreas se confabulan para transformarse en rayos de muerte, las fuerzas telúricas se tornan en terremotos devastadores, lasa enfermedades atacan y sobre un negro corcel avanza victoriosamente la muerte como venganza inapelable contra la prepotencia del hombre. Es la respuesta de la Creación.”

Aun así, el mundo actual cree que, el avance tecnológico será la solución por si sola a todos los problemas mencionados, entonces la gente cree que las computadoras y robots lo harán todo, e incluso pensarán por nosotros, y que solucionarán todo.

Bien dice el Apocalipsis 3:17: “Pues tú dices que eres rico, que te ha ido muy bien y que no te hace falta nada; y no te das cuenta que eres un desdichado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”

El santo de Asís también consideró:“Cuando el corazón está vacío de Dios, el hombre atraviesa la Creación mudo, sordo, ciego y muerto, inclusive la palabra divina está vacía de Dios.
Cuando el corazón del hombre se llena de Dios, el mundo entero se puebla de Dios.
Levantas la primera piedra y aparece Dios, alzas la mirada hacia las estrellas y te encuentras con Dios. El Señor sonríe en las flores, murmura en la brisa, pregunta en el viento, responde en la tempestad, canta en los ríos (…) en todas partes las criaturas hablan de Dios cuando el corazón está lleno de Dios.”

Interioricemos las ideas anteriores, tal vez eso signifique otra forma de ver las cosas.

Por: Osvaldo Corrales Jiménez
Escritor y comentarista de temas cotidianos