El limbo del concejo distrital

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Concejo_de_Cartagena

La crisis por la que viene pasando el actual Concejo de Cartagena con ocasión de la anulación de credenciales a tres de sus miembros, la renuncia de uno de ellos, y las medidas de aseguramiento impuestas a once en distintos momentos no se queda simplemente ahí, su crisis va más allá, y repercute de manera grave sobre sus decisiones a partir del mes de marzo del presente año por el número de Concejales “sobrevivientes” que no han podido cumplir con el requisito de conformación de los distintos quórums necesarios para la toma de las mismas.

En los últimos meses, exactamente, desde el mes de marzo y hasta la fecha actual, julio de 2018, el número de Concejales con facultades para sesionar y decidir ha sido de nueve, en marzo; ocho, en abril; y nueve entre mayo y julio; cifras que solo alcanzan para sesionar y deliberar mas no para decidir ni mucho menos cumplir con la conformación de los diferentes quórums reglamentarios; el ordinario, el calificado y el especial desconocidos en el obsoleto Reglamento del Concejo de esta ciudad; por lo cual se hace necesario tomar como referencia el Reglamento del Congreso de la República.

Dice el reglamento del Concejo que para sesionar y deliberar solo requiere de la asistencia de un mínimo igual a la cuarta parte de sus miembros, o sea, de cinco; pero ignora acerca del Quorum Calificado, el que se daría con la asistencia de las dos terceras partes de sus miembros, lo que es igual a 13; así como el Especial, que se daría con 14; equivalentes a las tres cuartas parte de sus miembros; pudiéndose notar entonces que desde el mes de marzo del presente año ninguna de estas cifras han podido ser satisfechas por el actual Concejo para tomar decisiones sino para únicamente deliberar.

Ahora, por sustracción de materia, al no haberse podido conformarse los quorum necesarios para decidir, por las razones expuestas, tampoco podrá haber, en consecuencia, mayorías simples, ni absolutas, ni mucho menos calificadas ni especiales, conllevando esta situación a que las decisiones tomadas por los concejales sobrevivientes durante el periodo comprendido entre marzo y julio de 2018, carezcan, presuntamente, de validez.

La mayoría absoluta, que en el caso que nos ocupa sería de 10 Concejales, y que deriva de los diecinueve que integran la Corporación, no se ha logrado entre marzo y julio de este año; la que al no darse podría invalidar decisiones sobre la aprobación del Presupuesto de Rentas y Gastos, aprobación del Plan de Desarrollo, y el Ordenamiento Territorial, entre otras.

La mayoría calificada, que correspondería a la participación los dos tercios de los miembros del Cuerpo Edilicio, trece, en este caso, sería necesaria para revocar o reformar decretos del ejecutivo, entre otros.

Así las cosas, podemos fácilmente darnos cuenta de la gran irresponsabilidad que con la ciudad han tenido muchos de los Concejales elegidos para el periodo actual, los cuales cayeron en la trampa que les puso el señor José Julián Vásquez, y por qué no, la misma Contralora elegida, y no dimensionaron el gigantesco daño que producían a la ciudad con sus actuaciones apartadas de la legalidad, y de la honorabilidad que dicen ostentar, llegando al colmo de mancillar los supuestos principios cristianos que hipócritamente aparentaban invocando el nombre de Dios al inicio de cada sesión.

Por todo esto…muchas de las últimas decisiones del Concejo de Cartagena podrían estar en el Limbo y carecer de validez.

Por: Álvaro Morales
alvaro morales 2018