El NO2 es especialmente tóxico para los niños

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En muchas ciudades europeas, la contaminación atmosférica causada por el gas NO2, que es extremadamente tóxico, supera los niveles máximos permitidos por la Unión Europea de 40 microgramos por metro cúbico de aire y eso sucede, sobre todo, en las inmediaciones de las calles y las autopistas más transitadas.

De acuerdo con los resultados de las mediciones realizadas recientemente por Greenpeace, en 18 escuelas primarias en la ciudad de Dusseldorf, la cantidad de dióxido de nitrógeno detectado fue de entre 44 y 72 microgramos por metro3 de aire.

El estudio, realizado en febrero de 2017 descubrió que el valor promedio del contaminante en torno a estas escuelas era de 52 microgramos.

 

Se considera que los coches diésel son la fuente principal de esa contaminación y se especula que, debido a la manipulación de los niveles de emisiones de escape realizada por los fabricantes, los vehículos han liberado un exceso de NO2. En el caso de los coches diésel recién vendidos en Europa (bajo la denominada norma Euro 6), las emisiones superan los niveles permitidos en un 700% y estas cifras aumentan significativamente en invierno.

Más afecciones infantiles y muerte

En todo el mundo, los óxidos de nitrógeno (NOx) son liberados principalmente por los coches con motores diésel y por la combustión de carbón, petróleo y gas, además de por la quema de madera y residuos. Según la Agencia Europea del Medio Ambiente, alrededor de 72.000 personas mueren prematuramente en Europa cada año, como resultado del NO2.

Las estadísticas muestran que, entre los países de la UE, Italia es la más afectada con 22.000 muertes al año, seguida por el Reino Unido con 14.000, Alemania con 10.000, Francia con 8.000 y España con alrededor de 6.000.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el riesgo para la salud es mayor, según aumenta la concentración de contaminantes. Por cada exposición adicional a largo plazo de 10 microgramos de NO2 en el aire, la incidencia de muerte infantil aumenta en un 5,5 % y agrava infecciones del tracto respiratorio en los niños, en un 15%.

¿Qué hacer?

Según Greenpeace las autoridades locales deben hacer cumplir las “zonas de protección de niños” en escuelas particularmente expuestas y si es necesario, prohibir la conducción en las inmediaciones, dado que los niños son especialmente vulnerables a la contaminación del aire, ya que sus pulmones aún están en desarrollo.

Sin dudas la mejor medida será la de prohibir los vehículos diésel por completo, como ya tiene planificado hacer Madrid, Atenas, Barcelona o París para el 2025 o antes, de forma puntual, si las condiciones del aire así lo requieren.