El Gran Premio de Malasia ha arrancado con un susto importante en la primera tanda de entrenamientos libres, y es que el Renault de Kevin Magnussen ha estallado en llamas en mitad del Pit-Lane cuando apenas se habían disputado ocho minutos de la sesión.

El incendio se ha originado cuando el danés volvía de una vuelta de instalación. Ha detenido su coche ante el garaje de Renault, pero cuando sus mecánicos se disponían a empujar su monoplaza al interior del box han apreciado que salían llamas de su capó motor.

Desde el Pit-Wall han reaccionado con un mensaje muy claro para su piloto: “Sal fuera del coche”. Los extintores han hecho acto de presencia en cuestión de segundos para sofocar el fuego, una tarea que ha costado más de lo previsto porque el monoplaza perdía combustible por la parte superior de su tapa motor.

La dificultad para extinguir las llamas y normalizar la situación ha propiciado la aparición de una bandera roja, que ha durado aproximadamente 15 minutos.