El aislamiento social que vivimos en el contexto de la pandemia del covid-19 ha impactado en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, hemos visto como nuestros horarios naturales se ven configurados ante lo que es un evento histórico para nuestra generación.

Ya no despertamos para ir a trabajar, ni iniciamos complejas rutinas para cumplir nuestros roles en el mundo social, podemos trabajar desde nuestras camas, escritorios y comedores, estudiamos en pijama, incluso la obligación social de bañarnos, maquillarnos y vestirnos “adecuadamente” se han vuelto secundarias durante estas semanas de aislamiento. Todo se ha visto atravesado, las dinámicas familiares han cambiado porque nuestro relacionamiento es distinto ante la obligación de estar presente en casa durante las 24 horas del día.

Todos los fenómenos de la comunicación en redes sociales, los memes, tik toks, videoblogs que se publican en internet, son la bitácora de cómo estamos viviendo el aislamiento, se está llevando a lo público lo que para otras generaciones se consideraba privado.
Ante la realidad la sexualidad también ha buscado herramientas para adaptarse a la crisis, discusiones sobre el sexo, la masturbación, “las nudes”, “el pack” y “el sexting”, están tomando lugar en el discurso actual sobre el aislamiento, porque quienes tienen mayor aceptación sobre la sexualidad y su experiencia en la virtualidad están queriendo mostrar a los demás las otras alternativas para explorar el placer durante lo que parece ser un periodo largo de encerramiento.

Hablemos de Sexting, y para algunos la pregunta en este momento debe ser “y esto, ¿cómo se come?”, para los más conocedores no es un tema nuevo, y si hacemos la reflexión esto es primo hermano de las “líneas calientes” algo que existía mucho antes de los mensajes de texto, los chats y todos los aplicativos de citas del internet. El sexting es una práctica de en la que se construye una fantasía sexual entre dos o más personas a través de medios virtuales, regularmente chats. Esta fantasía evoca la experiencia del sexo y al igual que las practicas regulares en una habitación, esta construida por el deseo, lleva a una excitación, seguida de la masturbación que es la que sustituye el contacto entre los participantes, el sexting se sostiene a base de unos estímulos por parte de los participantes, cuyo objetivo es lograr el orgasmo.

Y en este momento ya muchos deben saber de lo que estoy hablando y otros estarán sonrojados ante esta práctica, si quieres aprender sobre como explorar la sexualidad con esta alternativa hay que tener en cuenta unos asuntos importantes.

  1. Esta práctica como cualquier actividad sexual debe estar basada en el consentimiento, por lo tanto, las partes involucradas deben desear la experiencia y acceder a ella sin ningún tipo de presión (todo lo que se haga entre personas con capacidad de consentir y sea deseado por las partes es correcto).
  2. El sexting implica que exista la confianza de que todo lo que se converse o sea enviado durante el proceso se mantenga en secreto entre los participantes, por lo que la divulgación de imágenes, capturas o videos que se tomen del chat, es un acto de violencia, que es considerado un delito.
  3. El sexting implica seducción como los actos sexuales regulares, siempre es preferible iniciar de una manera sutil la invitación y esperar que la otra persona de su consentimiento para la práctica. Enviar fotografías de tus genitales sin que la otra persona lo haya solicitado es agresivo, desagradable y desacertado.
  4. En relación con el punto anterior la seducción toma tiempo y es un arte, es un proceso para que ambas partes participen sin ser agredidas. Si quieres algo rápido y sin esfuerzo es preferible que acudas a portales de pornografía o modelos webcam, quienes por un módico precio te darán un servicio de mucha calidad.
  5. Se puede practicar con tu pareja y puede ser lo más deseado porque es entre personas que suelen tener confianza y en donde se conoce existe el deseo. También está la opción de hacerlo entre amigos y personas que se sientan mutuamente atraídas, pero siempre debe existir el acuerdo explícito de la confidencialidad.
  6. Debes tener tus propios mecanismos de protección, es preferible utilizar aplicativos que borren los chats al ser finalizados y que no permitan capturas. Es importante que las fotografías o videos que envíes no expongan tu rostro y que evites tener sexting con personas que te generen sospecha. Si alguien no te resulta confiable lo mejor que puedes hacer es prestar atención a tu instinto.

Por último, disfruta de los placeres de la virtualidad, quédate en casa, lava tus manos, usa tapaboca si estas en la calle o lo requieres y toce hacia tu codo.

Por: Liliana Deavila, Trabajadora Social.